El Restaurante Marenostrum fue el escenario donde sus fundadores, Xavier Romero y Alejandro Pazmiño, se dieron cita con familiares y amigos para celebrar este hito. Sin duda, si hay algo que caracteriza al gestor inmobiliario es la solidez y seriedad, valores que se reflejan en un trabajo responsable. Hace 20 años los altos ejecutivos sumaron esfuerzos y sueños para emprender con una visión distinta: hacer desarrollo inmobiliario bajo una visión empresarial. El dúo estructuró una compañía con una objetivo desde el día 1: no se trataba de ser el mayor desarrollador inmobiliario, sino el mejor. Durante las palabras de Xavier, destacó y agradeció la labor del equipo de trabajo y el ADN de la empresa, “puestos a prueba más de una vez”. También reconoció que “han pasado 20 años, no ha sido fácil conciliar amistad y negocios”. Agregó que siempre lograron salir adelante y soñando con cosas grandes. Por su lado, Alejandro Pazmiño recordó el nacimiento de la empresa y la cataloga como la mejor decisión tomada. “No ha sido fácil salir adelante en un país donde no hay estabilidad, pero estamos aquí bien parados y soñando en grande”. Agradeció el trabajo y los lazos que lo unen con Xavier como socios estratégicos para manejar una empresa altamente reconocida en el país. De igual forma, mientras rememoró su primer proyecto inmobiliario -Alcázar de Miraloma- o el primer proyecto de grandes proporciones -Génova- agradeció a los colaboradores, “ellos tienen un alto nivel de exigencia, estamos rodeados de gente capaz y nos encaminamos hacia las altas metas que nos hemos propuesto”, dijo. También mencionó a la mano de obra y cada eslabón de la empresa. Finalmente, también estuvo presente Francisco Manrique, Socio de Romero & Pazmiño, quien dedicó unas sentidas palabras a Xavier y Alejandro. Resaltó valores como la recursividad, seriedad y compromiso en cada día de trabajo, así como la apertura a escuchar y la integridad. Sin embargo, ante todo el lazo de amistad entre los fundadores.