En ese contexto adverso, Xavier Romero, Presidente del Directorio, junto a su socio Alejandro Pazmiño, decidieron apostar por un modelo de desarrollo inmobiliario distinto: más técnico, estratégico y financieramente sólido. También te puede interesar: Michael Jackson El negocio detrás de un ícono que sigue facturando Su visión La compañía nació con una visión clara: convertirse en el desarrollador inmobiliario más grande del Ecuador. “Con el tiempo nos dimos cuenta de que ser el más grande no necesariamente implica ser el más rentable o el mejor, por lo que decidimos redefinir nuestro enfoque y convertirnos en la mejor desarrolladora inmobiliaria del país”. Este cambio de enfoque ha guiado el crecimiento de Romero & Pazmiño Ingeniería Inmobiliaria S.A priorizando la calidad, la sostenibilidad del negocio y la satisfacción del cliente por encima del volumen. Principales hitos A lo largo de sus 25 años, la compañía ha construido una trayectoria marcada por decisiones estratégicas clave. Fue la primera constructora inmobiliaria del Ecuador en obtener la certificación ISO 9000 en 2006. La gestión financiera ha sido un eje clave dentro de la compañía. La creación del comité ALCO (Assets and Liabilities Committee), una práctica propia del sector bancario, ha permitido a la empresa enfrentar de manera eficiente los ciclos económicos complejos. La compañía fue el primer desarrollador inmobiliario en realizar emisiones de obligaciones en la Bolsa de Valores de Quito, hace aproximadamente seis años, con calificación triple A. Obtuvieron la certificación internacional “Best Place to Live”, un sello de calidad que reconoce a inmobiliarias y constructoras con altos estándares de satisfacción, basándose en evaluaciones reales de sus clientes. RETOS CLAVE El sector inmobiliario no ha estado exento de dificultades. La Ley de Plusvalía y la pandemia representaron algunos de los mayores desafíos para la compañía. “Superar estos periodos implicó un reto significativo; sin embargo, la decisión de mantener una estructura organizacional ligera y eficiente permitió afrontar estos escenarios con mayor resiliencia”, señala. Hoy, la compañia muestra signos de recuperación y crecimiento. “El año pasado logramos vender 151 unidades de vivienda y este arranque de año ha sido excepcionalmente bueno. Además, el impacto de políticas públicas como la devolución del IVA y los programas de financiamiento ha sido positivo para el sector”, afirma Xavier. Transformación tecnológica en la compañía La empresa ha incorporado herramientas tecnológicas para optimizar su operación. Desde el uso de inteligencia artificial para la generación de leads hasta sistemas ERP en la nube que automatizan procesos. “Estamos gestionando adecuadamente la inteligencia artificial, lo que nos ha permitido una generación de clientes mucho más afinados”, destaca Romero. Tendencias del consumidor El mercado inmobiliario ecuatoriano también ha evolucionado. Hoy, los compradores priorizan la relación entre precio y calidad. “Nuestro precio por metro cuadrado es extraordinariamente competitivo, hemos logrado entregar un producto superior a un precio que se percibe menor”, explica. Desarrollo urbano con enfoque social Xavier Romero explicó que la sostenibilidad en la compañía ha sido abordada desde una perspectiva práctica y de responsabilidad social, más que como un modelo estructurado. En ese contexto, destacó que Romero & Pazmiño Ingeniería Inmobiliaria S.A ha procurado generar un impacto positivo en las comunidades donde desarrollan sus proyectos, minimizando efectos como el ruido, el polvo y el manejo inadecuado de residuos. Asimismo, subrayó la importancia de un crecimiento urbano ordenado: “No fuimos hacia las afueras de la ciudad a destruir la naturaleza, sino más bien contribuir a un desarrollo urbano organizado”, detalla. Una visión a futuro Con propósito Xavier Romero señala que la compañía busca consolidarse como una organización con propósito. “Queremos tener clientes felices, colaboradores contentos y generar un mejor país. Además, estamos convencidos de que Ecuador es un país privilegiado y que podemos hacer un cambio positivo en nuestra sociedad”, concluye.