A través de Roland Regions, la marca ecuatoriana ha consolidado un modelo de negocio que empodera comunidades y respeta el medioambiente, sin renunciar al estilo ni al propósito. "El mundo necesita marcas que construyan puentes, generen oportunidades y protejan lo que es de todos", afirmó Montero. Inspirada en las cuatro regiones del Ecuador, Regions trabaja con artesanos y talleres locales, promoviendo el comercio justo y el empleo digno, especialmente para mujeres jefas de hogar. Cada prenda “representa una historia de empoderamiento”, aseguró. Más allá de la estética, la propuesta textil de Roland se sustenta en principios sólidos de sostenibilidad. Desde la elección de materiales de bajo impacto hasta la reducción de la huella de carbono, la empresa apunta a transformar uno de los sectores más contaminantes del planeta. “Ser sostenibles no es una estrategia de marketing, es nuestra filosofía”, enfatizó Montero. Además, parte de las ventas se destina a la Fundación Selva Sonrisa, en apoyo a niños en situación vulnerable. “Creemos que el verdadero lujo está en lo consciente: vestir con sentido, consumir con empatía y construir una industria que no depreda”, concluyó. En Roland Regions, cada prenda cuenta una historia, y cada historia abre camino a un futuro más justo y sostenible.