La historia de Roberto Maldonado Álvarez, su CEO, delata la vida de un hombre de fe y de una evidente dosis de valentía y amor propio. Su tenacidad y visión han llevado su marca no solo a ocho ciudades de Ecuador (Quito, Guayaquil, Cuenca, Ambato, Manta, Portoviejo, Loja y Machala) sino también a otras geografías como Panamá, Perú y Estados Unidos. Roberto es un hombre sencillo, toma decisiones rápidas, guiadas por su buen olfato; es de fácil charla y tiene la habilidad de sacar lecciones de cada episodio que ha enfrentado. Su vida siempre estuvo ligada a la carpintería, aunque antes de fundar la empresa estudió contabilidad e integró las filas de una prestigiosa empresa cuencana. Sin embargo, a sus 25 años -ya casado- tomó la decisión de emprender y llevar la carpintería de su padre a otro nivel y empezar a vender sus muebles en Cuenca y, posteriormente, en Quito. La persona Es Ingeniero Comercial por la Universidad de Cuenca Está casado y tiene 4 hijos Amante del tenis. Le gusta aprender sobre instrumentos musicales como el piano y la guitarra “Encontré el motivo que era ayudar a mi papá, no sabía si iba a ganar o perder dinero. El proposito de crear un emprendimiento, no es ganar plata, es servir, el dinero es solo una consecuencia de tu trabajo”, sentencia. El negocio empezó con pie derecho y buenas ventas. Rápidamente el ejecutivo supo que debía dar un paso más allá y apostó por un crédito bancario de USD 150.000. Ese capital inicial fue crucial para la inversión en maquinaria alemana de punta y la compra de un terreno de 1.500 m2 en el parque industrial de la ciudad para crear los muebles Colineal. El ejecutivo siempre quiso trabajar con colaboradores talentosos, quienes le nutran y aporten. En ese escenario, en 1996, su vida llegó a un nuevo punto de inflexión cuando decidió vivir en Houston, EE.UU. por dos años. La experiencia -compleja y retadora para él y su familia-, trajo aprendizajes: Apostar por nuevos formatos de locales, experimentar con otras líneas de diseño y reformular la atención al cliente. Así también se logró que en la zona industrial de Cuenca se instale una bodega y una megatienda. Con ese formato “nos fue recontra bien porque dio una sensación de abundancia y generó confianza en la gente”, relata. A su regreso, dos años después, constató que la marca y la estructura organizacional estaban maduras. “Es importante rodearte de personas que conozcan más que tú mismo”, recalca. Colineal ha sabido navegar por olas entrincadas como la del año 1999. “Con la crisis quedamos prácticamente en la calle y volvimos a reinventarnos. Así como ocurrió con esta parada en seco que fue la pandemia”, confiesa. Y comenta que hay que tener la capacidad de tomar decisiones con valentía, sin miedo y con audacia”. Nuevos tiempos y mayor conciencia El uso de las mejores tecnologías en los procesos de producción y de una visión sostenible han permitido que Colineal, por ejemplo, no utilice energía eléctrica en sus calderos. Además, materiales como el aserrín o pedazos de madera son sometidos a procesos de secado para reusarlos y generar circularidad y ahorro. Tampoco se emplea laca para los muebles. “De hecho, se desperdicia lo mínimo de madera porque tenemos maquinarias sofisticadas que ejecutan cortes precisos”, explica el alto ejecutivo. Colineal también es protector de 150 hectáreas de bosque natural en Cañar y para sus procesos emplea madera de bosques cultivados con certificaciones internacionales, es decir que la madera es sembrada por el hombre y cultivada de forma sostenible. El CEO adelanta que la empresa siempre busca realizar acciones sostenibles “y a futuro confiamos que el mercado también apueste por la reutilización de productos, por ejemplo, y así darles una segunda oportunidad de vida”. Customer Journey Colineal es sinónimo de vanguardia, pero también de una calidad diferenciada. Y como lo señala Roberto, ahí radica el gran desafío de satisfacer al comprador. “Hay que entregar un valor agregado en los productos al cliente, que cuando llegue a su casa no se arrepienta del producto que compró y no lo quiera devolver. Tenemos la obligación de escucharlo y aprender de su retroalimentación”. Una propuesta completa para el hogar La empresa se ha diversificado al punto de presentar un portafolio de productos para cada área de la casa de los ecuatorianos. Colineal tiene opciones para comedores, salas, dormitorios, oficinas, también hay oferta en accesorios para el hogar, en decoración y colchones. Y desde hace algunos años llegó su propuesta de Megatienda. Todas sus líneas están enfocadas en buscar soluciones que brinden a sus clientes comodidad y confort en cada uno de sus espacios. Por _ Sofía Chávez Tamayo