Los conflictos internacionales encarecieron el costo de transporte y mantuvieron alto el precio del petróleo (+USD 80), por otro lado el alza de tasas de interés desincentivó aún más al crecimiento de la economía mundial, al canalizar más recursos al ahorro en lugar de la inversión, además de encarecer y dificultar el acceso a nuevos créditos internacionales. En el caso de la Reserva Federal de EE.UU, elevó su tasa de interés al nivel más alto desde 2001, en un rango entre 5,25% y 5,50%, para reducir su nivel de inflación anual de 8% en 2022 a uno de 3,4% en 2023, manteniendo una postura fuerte de no bajarlas hasta tener las suficientes señales en el mercado, de que el aumento de precios tenderá a su meta anual de 2%. En el ámbito local, como lo señala el Banco Mundial, la economía del país se desaceleró por un aumento en la inseguridad provocada por el crimen organizado, disrupciones en producción de petróleo, eventos climáticos e incertidumbre política. Al enfrentar una crisis energética, de seguridad y fiscal, Ecuador redujo su ritmo de crecimiento de 6,2% en 2022 a uno de 2,4% en 2023, y espera uno de 1% en 2024, aunque podría ser incluso nula como lo pronostica el FMI en 0,1% (estimaciones que aún no consideran el efecto que tendrá sobre la economía la crisis energética actual). Adicional a esto, las exportaciones se redujeron en 4,7% en 2023 respecto a 2022; a pesar de un precio favorable del barril de petróleo tuvo una leve baja de USD 2,45 y debido a problemas en producción, se registraron menos exportaciones petroleras en USD 2.211 millones, en tanto que, en el ámbito no petrolero el camarón redujo sus exportaciones en USD 84,1 millones por una baja en su precio internacional, y a pesar de un esfuerzo por aumentar en 14% su volumen exportado. En balance, el comportamiento positivo de productos como cacao, banano, flores y de productos mineros, frenaron este resultado, a uno de menores flujos de ingresos por exportación de USD 1.531 millones. Situación que contrasta con los ingresos adicionales que recibe el país por aumento de remesas en cerca de USD 704 millones (2023), alcanzando los USD 5.447 millones. Ante esto, las entidades financieras se enfocaron en fortalecer la captación desde el mercado interno vía aumento de tasas de interés. De acuerdo con la información del Banco Central, la tasa pasiva referencial de marzo de 2024 refleja un aumento de 1,01 puntos porcentuales frente a la del mismo mes de 2023, alcanzando una tasa de 7,93%; sin embargo, esto ha representado un efecto sobre el costo del crédito que puede ser contraproducente con el aumento de la actividad económica, reflejado en una tasa de interés activa referencial mayor en 2,6 puntos, tasa anual que se situó en marzo de 2024 en 10,53% frente a una de 8,96% en el mismo mes de 2023. El sistema financiero fue uno de los sectores claves en la economía para mantener dinamismo en la actividad económica, al destinarse un 9% más en volumen de crédito en 2023, y a pesar de que no aumentó su PIB sectorial, se espera que retome su expansión en 0,7% para 2024. El incremento de crédito favoreció al aumento de sus utilidades en 11,5%, manteniendo los esfuerzos por mejorar su utilidad observados desde 2021, tras un 2020 en el que el sistema financiero sacrificó su rentabilidad como medida prudencial de mantener liquidez, para salvaguardar los depósitos de sus clientes. El aumento de utilidades en el sistema financiero (considerando a bancos privados, cooperativas de segmentos 1, 2 y 3, y mutualistas) viene dado por mayor utilidad en el sistema de bancos privados con un aumento de 11,1% frente a 2022 y de cooperativas de segmento 1 con una de 26,6%. Las entidades que conforman el sistema reportaron una mejora en sus niveles de activos del 7,2% en 2023, debido al aumento de activos de 7% en bancos privados, y de 8% y 19% en cooperativas de segmento 1 y 2, y de aumentar la colocación de crédito, reflejada en un incremento de alrededor de 9%, 8% y 21% de la cartera de crédito, respectivamente. La cartera de crédito bruta alcanzó los USD 57.684 millones (considerando bancos privados, mutualistas y cooperativas segmentos 1, 2 y 3), registrando una contracción del crédito en mutualistas de -9% con respecto a 2022, y un aumento de 4% en las cooperativas de segmento 3. El comportamiento de la cartera se explica por la política de colocar la liquidez, pero también por la evolución de los depósitos, que mantuvo un comportamiento de mejora, que alcanzó una variación anual de 6,5% en 2023, alcanzando los USD 67.692 millones, que refleja un comportamiento de los depositantes de seguridad y confianza hacia el sistema financiero al destinar sus recursos al ahorro e inversión a pesar de que se mantiene en aumento el nivel de consumo e importaciones. El sistema financiero privado está compuesto por 24 bancos que concentran el 69,5% del total de los activos; las Cooperativas que conforman el Segmento 1 mantienen el 25% del total de los activos; las Mutualistas representan el 1,4% y los otros actores -como las Cooperativas del Segmento 2 y 3- representan el 4,2%. Es importante mencionar el crecimiento de las cooperativas Segmento 2, que registró un aumento de sus activos del 19%, mientras que los depósitos y el crédito subieron en 20% y 21%, respectivamente. Pero que a pesar de esto sus utilidades se redujeron en 22,2%. Debido al incremento de la intermediación financiera, las entidades que conforman el sistema financiero alcanzaron niveles de utilidades de USD 864,13 millones. El nivel de utilidad alcanzado en 2023 representa una rentabilidad sobre activo del 0,99%. De estas utilidades el sistema de bancos privados generó el 85,3% con USD 737,51 millones. Por otra parte, hay una mejora en el nivel de solvencia de los bancos privados al pasar de 10,6% en 2022 a 11% en 2023 y en las cooperativas de segmento 1 de 12,14% a 12,37%, respectivamente. Una de las fortalezas del sistema son sus buenos niveles de liquidez, que en el caso de los bancos privados se ubicó en el 18% del total de sus depósitos, mientras que para las cooperativas Segmento 1, se mantuvo en 14% en 2023. En tanto que la sanidad de la cartera de crédito empeoró en los bancos privados durante 2023, registrando un aumento de la morosidad de la cartera, de 2,2% a 3,2% frente a 2022, con mayor aumento en las cooperativas de segmento 1 de 2,8% a 7%. También te puede interesar: RK Financiero 2023: Grandes Bancos Así, el sistema financiero se mantiene sólido con buenos indicadores (aunque debe evitar un mayor deterioro de su cartera de crédito) y será uno de los principales sectores y promoverá la actividad económica a pesar del contexto poco favorable que enfrenta el país, para dinamizar la economía a través de la recirculación de los recursos y de atraer y multiplicar nuevos recursos. Además, jugará un rol cada vez más importante para canalizar recursos con propósito en el país. Situación del sistema finaciero a inicios de 2024 A marzo de 2024, los depósitos de los bancos privados se han mantenido alrededor de USD 46.200 millones respecto a diciembre de 2023, a pesar de que existe un comportamiento estacional en los depósitos en los últimos meses del año (en particular al mes de diciembre) y que se suelen revertir en cada inicio de año, en tanto que en relación al mismo mes de 2023 se registró una mejora anual de los depósitos de 3,9%, acompañado de una mejora en la cartera bruta de crédito de 1,2% en relación al cierre de 2023 y de 8,4% con respecto a marzo de 2023. En tanto que en el segmento 1 de cooperativas se observa un comportamiento similar con depósitos que se mantienen en un nivel cercano al del cierre de 2023. Mientras que los fondos disponibles se aminoran en 10% en bancos privados y aumentan en 2,3% en cooperativas segmento 1 de primer piso, en el inicio de este año. A pesar de este comportamiento en bancos, se espera que la dinámica de crecimiento en la otorgación de crédito se mantenga en 2024. El desafío de las instituciones financieras se centrará en mantener atrayendo liquidez para inyectarla en el mercado, continuar expandiendo el acceso a crédito, recuperar liquidez y no deteriorar sus índices de morosidad, en un entorno de bajo o nulo crecimiento de la actividad de la economía y de crisis energética, por lo que otras variables aparte de la otorgación de crédito y recirculación de la liquidez, como: atracción de dólares, remesas, inversión extranjera y acceso a financiamiento internacional, siguen resultando claves para mantener la liquidez en la economía, el ingreso de los hogares y las ventas de las empresas. Por: Juan Carlos Zabala Andrade y Jonathan Guamán