Los ciberataques se han convertido en una amenaza creciente para el sistema financiero mundial. Según el Fondo Monetario Internacional, uno de cada cinco ataques reportados está dirigido al sector financiero, provocando pérdidas por más de USD 12 mil millones. Frente a este escenario, el panel “Riesgos cibernéticos en las cooperativas”, moderado por Dominic Burgos, Subgerente Editorial de Revista Ekos, reunió a expertos que coincidieron en un mensaje claro: sin seguridad digital, no hay futuro para el cooperativismo. Vulnerabilidades recurrentes y urgencia de actuar Walter Vélez, Gerente de Mejora Continua de Techsoft Systems, expuso que los ataques más comunes en cooperativas son el ransomware y el phishing, delitos que afectan la confianza y operación de las entidades. Afirmó que “la mayoría de estas amenazas no se visibilizan, porque muchas cooperativas prefieren pagar el rescate antes que admitir el ataque”. Vélez propuso desarrollar una certificación nacional de ciberseguridad con apoyo de la Superintendencia de Economía Popular y Solidaria (SEPS) y universidades, para evaluar vulnerabilidades a menor costo. Por su parte, Santiago Mejía, representante de IBM Technology, destacó que el eslabón más débil sigue siendo el factor humano. “De nada sirve tener la mejor tecnología si los empleados escriben su contraseña en un post-it”. Planteó que la articulación entre personas, tecnología y procesos debe ser integral, con monitoreo continuo y herramientas que detecten accesos irregulares. Además, advirtió sobre los riesgos de usar modelos de IA generativa sin controles internos: “las organizaciones deben saber qué datos están exponiendo y hacia dónde pueden filtrarse”. Cultura y capacitación como blindaje Lenin Vázquez, CTO de Security Data, enfatizó en que muchas cooperativas aún operan con sistemas obsoletos o sin mantenimiento. “Algunas usan contraseñas como ‘1234’ o ‘abcd’ y priorizan la experiencia de usuario sobre la seguridad”. Subrayó que, ante presupuestos limitados, la mejor inversión inicial es la capacitación interna y la contratación de servicios externos escalables. Además, advirtió que los delincuentes ahora usan inteligencia artificial para generar ataques de phishing más sofisticados y personalizados. Finalmente, los panelistas coincidieron en que las cooperativas deben dejar de ver la ciberseguridad como un gasto y asumirla como parte de su estrategia de negocio. “Un producto financiero no puede ser confiable si no es seguro”, señaló Vázquez. La pérdida de confianza ante un ataque puede significar la fuga de socios y el debilitamiento institucional. La solución pasa por planes de mitigación, políticas claras, respaldos inmutables y certificaciones de calidad.