Según la Agencia Internacional de Energía (AIE), en 2024 se vendieron más de 17 millones de autos eléctricos, superando el 20 % de las ventas globales. Lo que antes era un nicho hoy marca el ritmo de inversión, innovación y regulación en todo el sector. China lidera la transición con más de 11 millones de unidades vendidas en 2024 y casi la mitad de sus ventas totales ya son eléctricas. Europa se mantiene cercana al 20 % de participación y Estados Unidos supera el 10 %. De acuerdo con Statista y la AIE, estas regiones concentran cerca del 95 % de los vehículos enchufables vendidos en el mundo. Las proyecciones apuntan a un nuevo salto en el corto plazo. Estimaciones de GreenCars y la AIE indican que en 2025 se venderán más de 20 millones de vehículos eléctricos, equivalentes a una cuarta parte de los autos nuevos. Otros análisis, como EV Volumes y BloombergNEF, proyectan superar los 22 millones gracias a modelos más accesibles y mayor autonomía. El crecimiento también se expande a mercados emergentes. Reportes de la AIE muestran que Asia emergente, América Latina y África ya superan el 4 % de cuota eléctrica y crecen por encima del 60 % anual. El desafío ahora está en ampliar la infraestructura de carga, asegurar cadenas de suministro sostenibles y democratizar el acceso. También te puede interesar: ¿Por qué la reputación manda en los negocios? En paralelo, la sostenibilidad plantea nuevos retos. La demanda acelerada de baterías presiona la minería responsable de litio, níquel y cobalto; mientras que el reciclaje de baterías aún no alcanza la escala requerida. La AIE advierte que garantizar trazabilidad ambiental, reducir la huella de fabricación y ampliar la infraestructura de carga renovable serán claves para que la electrificación realmente disminuya las emisiones globales.