Bajo este contexto, Christian Wahli, Presidente Ejecutivo de ANFAB, nos cuenta los retos, logros y oportunidades que ha tenido el sector en 2022 y lo que va de este año. ¿Cómo ha evolucionado el sector en el primer cuatrimestre? Dado a la actual coyuntura política del país, preparándonos para celebrar elecciones anticipadas en agosto, las expectativas económicas tienden a deteriorarse debido al alza del riesgo país y a procesos de inversión en espera. Seguramente, los ciudadanos buscarán la priorización de gastos, lo cual podría impactar en las ventas del sector. Si bien uno de los principales logros de 2023 son los recientes Acuerdos Comerciales, concretados con mercados con gran potencial como Corea del Sur y China (y, además, con otros acuerdos en la mira), este logro ha pasado a ser un desafío tras la disolución de la Asamblea Nacional, organismo que ratifica dichos acuerdos internacionales en el país. ¿Qué nuevas necesidades hay en los consumidores y cómo las empresas del gremio las enfrenta? Después de la pandemia, los consumidores han cambiado sus patrones de consumo y se han visto influenciados por diversas tendencias que, principalmente, buscan reforzar su salud y estilo de vida. En ese sentido, el consumo de productos con etiquetas limpias se ha posicionado entre los consumidores, quienes tienen mayor interés en productos con los mínimos aditivos y que brinden información comprensible respecto a la composición de los alimentos. Es así como la alimentación saludable se posiciona como una de las principales necesidades del consumidor, con una creciente demanda de alimentos orgánicos, naturales y sin aditivos artificiales. Y en la misma línea, existe una mayor conciencia sobre el impacto ambiental de la producción de alimentos y bebidas. Los consumidores están interesados en productos que sean producidos de manera sostenible, utilizando ingredientes locales, reduciendo el desperdicio de alimentos, promoviendo prácticas agrícolas responsables y utilizando envases ecoamigables. Por ello, la industria impulsa diversos procesos de innovación, así como de investigación y desarrollo para promover productos alimenticios más saludables, accesibles, responsables, y sostenibles. Desde ANFAB participamos en varios proyectos privados y públicos para mejorar la relación campo-industria-comercio con la finalidad de construir un sistema agroalimentario sostenible y competitivo, generando una cadena de valor que permita la generación de empleos formales, dignos e inclusivos. El tema logístico es un eslabón clave, ¿cómo trabajan las empresas para hacer el sector más eficiente? Debido a la realidad actual del país, el sector logístico se ha visto gravemente afectado por la inseguridad, siendo sometido a asaltos y extorsiones dentro de sus procesos de transporte y movilización, lo que ha complejizado los procesos de distribución de alimentos y bebidas. Si bien el abastecimiento de productos alimenticios se garantiza a través de muchos intermediarios, se ha reflejado un alto impacto tanto en los costos como en la calidad de las materias primas. Vale resaltar que durante la pandemia surgieron nuevas oportunidades de distribución, así como nuevos sistemas de venta habilitados para el sector, lo que permite a la industria mantener espacios de mayor cercanía con el consumidor. Estas nuevas oportunidades están a disposición, principalmente, para las MIPYMES quienes no tiene el músculo financiero para una distribución a gran escala y acceso a muchos puntos de venta. También te puede interesar: Desarrollar las exportaciones: un desafío para el Sector Agroalimentario En cuanto a innovación tecnológica, ¿cómo se han reinventado? La industria trabaja de forma constante en procesos de innovación para promover mejoras a lo largo de la cadena. En este sentido, el sector impulsa tecnologías en los procesos de agricultura, fomentado la aplicación de buenas prácticas agrícolas (BPA). De esta manera, se busca como resultado: mayor eficiencia en la producción, una agricultura más amigable con el ambiente y, productos más inocuos como materia prima o como productos frescos para el consumidor. También, para seguir la tendencia del consumo de productos con menos impacto al medio ambiente y más en línea con el consumo de productos vegetales, algunas empresas empezaron con el desarrollo de una oferta de productos tipo cárnicos o lácteos basados en materias primas vegetales. Estas innovaciones tienen el potencial de reducir la dependencia de la producción tradicional de carnes y leche, disminuyendo así el impacto ambiental de la producción de alimentos. Por: Dominic Burgos