En este contexto y tomando en cuenta el entorno desafiante coyuntural, el sector financiero ecuatoriano se ha consolidado como un motor clave para el desarrollo sostenible del país. Su capacidad de adaptación y enfoque en la innovación son esenciales para impulsar la economía y generar nuevas oportunidades de crecimiento. 2023 | Desempeño y retos En 2023, el sector financiero ecuatoriano enfrentó un entorno económico complicado, caracterizado por una desaceleración del crecimiento del PIB del 6,2% en 2022 al 2,4%. A pesar de este panorama, el sector bancario mostró una resiliencia notable, manteniendo niveles sólidos de solvencia y liquidez, cruciales para manejar la desaceleración en la demanda de crédito. La cartera de crédito de consumo creció cinco puntos porcentuales, alcanzando el 41,2% del total de crédito otorgado por la banca privada, impulsada en parte por un aumento del 4,3% en remesas. También puedes leer: Las mujeres latinas aportaron USD 1.300 millones al PIB de EE.UU. en 2021 Sin embargo, esta expansión contrastó con una leve disminución en la cartera de crédito productivo, que cayó al 44%, lo que plantea preocupaciones sobre el crecimiento económico a largo plazo. Además, la tasa de morosidad subió un punto porcentual, situándose en 3,5%, reflejando un entorno de mayor riesgo crediticio. Paralelamente, el sector avanzó significativamente en digitalización. El uso de billeteras digitales creció un 45%, y las transacciones a través de códigos QR aumentaron un 70%. El 65% de los clientes bancarios realizaron transacciones mediante aplicaciones móviles, lo que representa un incremento del 15% respecto a 2022. El sector Fintech también experimentó un notable crecimiento, con 69 empresas operando en el país, destacándose en áreas como préstamos (30%), pagos y remesas (28%) y gestión de finanzas empresariales. Asimismo, la inclusión financiera mejoró, alcanzando un 68% de adultos con una cuenta bancaria o móvil, un aumento de 8 puntos porcentuales, y un crecimiento del 30% en el uso de servicios financieros digitales en zonas rurales. Estos avances subrayan la capacidad del sector para adaptarse y seguir fortaleciendo su rol en la economía ecuatoriana, incluso en un entorno desafiante. En este contexto, nuestro trabajo articulado en el Clúster Financiero del Ecuador se ha centrado en fortalecer la innovación y la inclusión financiera, generando sinergias que incrementan la competitividad del ecosistema financiero. Este enfoque nos permite abordar los desafíos presentes en el ámbito económico y mejorar el acceso a servicios financieros para sectores tradicionalmente desatendidos. 2024 | Perspectivas y análisis El primer semestre de 2024 se presenta con un entorno económico complicado, con un crecimiento del PIB proyectado entre 0.1% y 1%. Sin embargo, el sector financiero ecuatoriano ha demostrado una capacidad de adaptación notable. Aunque se espera una menor demanda de crédito y márgenes de ganancia reducidos, las instituciones financieras han tomado medidas proactivas para enfrentar la escasez de fuentes de fondeo, enfocándose en la captación de ahorro interno. Esto ha llevado a un aumento en las tasas de interés pasivas, que han alcanzado niveles de dos dígitos, reflejando tanto la competencia por recursos como el compromiso con la estabilidad financiera. Un avance significativo en este contexto es la creación del Comité Interinstitucional de Estabilidad Financiera, diseñado para mejorar la coordinación entre agencias regulatorias y fortalecer la infraestructura del mercado de capitales, aspectos clave para un financiamiento más robusto en el futuro. A pesar del aumento en la morosidad, que llegó al 3,68% en julio de 2024, las instituciones financieras siguen centradas en mantener la solidez del sistema. La agenda de política financiera, respaldada por el FMI, junto con la implementación de nuevas medidas prudenciales, se orienta a reforzar la liquidez y la capitalización del sector, con el objetivo de fomentar una mayor profundización financiera. Estos esfuerzos, junto con la labor del Comité, son esenciales para garantizar que el sistema financiero no solo resista las presiones actuales, sino que también esté estratégicamente posicionado para aprovechar las oportunidades de crecimiento cuando las condiciones mejoren. 2025 | Proyecciones para el cierre de 2024 y perspectivas El cierre de 2024 presenta desafíos significativos para el sector financiero ecuatoriano, influenciado por un crecimiento económico proyectado entre 0.1% y 1% y un entorno de inversión limitado. A pesar de estos retos, el sector ha demostrado una admirable capacidad de adaptación, gestionando la presión sobre los márgenes de ganancia y preparándose para una posible reforma tributaria hacia finales de año. Si bien la morosidad ha aumentado ligeramente y la dependencia del gobierno de desembolsos externos agrega riesgos de liquidez, el compromiso con la integración de Fintech promete avances importantes. Esta integración fortalecerá la inclusión financiera y mejorará la competitividad del sector, factores clave para su sostenibilidad futura. De cara a 2025, aunque las perspectivas económicas globales siguen siendo inciertas, existen oportunidades clave para que el sector financiero ecuatoriano fortalezca su posición. Se espera una leve recuperación económica, impulsada por la inversión privada y el gasto público, junto con una reducción de la inflación al 1.9%. La digitalización y la innovación en productos financieros continuarán ofreciendo oportunidades para mejorar la eficiencia y expandir la inclusión financiera. En línea con estas proyecciones, el Clúster Financiero del Ecuador continuará promoviendo iniciativas que fortalezcan la resiliencia del sector y faciliten el acceso a nuevas fuentes de financiamiento, posicionando al país en un entorno competitivo a nivel regional. Además, el desarrollo de un marco regulatorio adecuado para las Fintech será crucial para garantizar un crecimiento sostenible, posicionando al sector financiero como un motor clave para la recuperación económica del país. También te puede interesar: El auto más vendido en Ecuador proviene de China, pero su corazón es coreano En resumen, el sector financiero ecuatoriano ha mostrado una admirable capacidad de resiliencia y adaptación frente a un entorno económico complejo. Aunque persisten desafíos, los avances en digitalización, inclusión financiera y la integración de Fintech posicionan al sector en una senda de fortalecimiento y crecimiento sostenido, cruciales para el desarrollo económico de Ecuador en los próximos años. Extendemos un agradecimiento especial por sus aportes técnicos y académicos para este artículo a la Asociación de Instituciones de Microfinanzas (ASOMIF), a la Universidad San Francisco de Quito y a la Universidad Técnica Particular de Loja.