Lastimosamente todos, sin excepción estamos expuestos cada día a sufrir una crisis que nos puede llevar a la quiebra de nuestros negocios y lo más grave, que acabe permanentemente con nuestra reputación. En un mundo donde las noticias y rumores se expanden en tiempo real, debemos cuidar y atesorar con todas nuestras fuerzas, nuestra reputación. Es indispensable entender que la reputación es el principal atractivo que tienen las empresas para sus empleados y todo su ecosistema; por este motivo la debemos construir con la finalidad de crear credibilidad y su proyección como un ente multiplicador de responsabilidad, liderazgo, gobernanza y calidad. Estoy convencida que, una reputación corporativa robusta, es el mejor blindaje para minimizar los efectos de una crisis, ya que el apoyo de su público interno y externo la resguardará. Para salir de una crisis de comunicación tan solo con unos pocos rasguños, la anticipación al futuro será una verdadera ventaja, así la ejecución de la estrategia de manejo de crisis y planes de contingencia, serán oportunas. Estar un paso adelante nos permitirá apagar esa chispa antes de que se convierta en un incendio. Nuestra reacción ante una crisis también habla de nosotros, estoy convencida de que la verdad y transparencia en la información, la aceptación y reparación pueden ser mucho más efectivas que el silencio, los pretextos o excusas. Genera mensajes transparentes, sin rodeos , directos y uniformes, y que tengan apariencia de “contenidos orgánicos”. Lamentablemente, no vamos a poder evitar las distorsiones, chismes, la mala fe, los intereses personales y corporativos, esto puede llevarnos a una lucha despiadada de criterios y de puntos de vista. Sin embargo, creo que los expertos en manejo de crisis vamos a poder responder con la debida medida e intensidad para transformarlos en verdad y así equilibrar la balanza siempre para resguardar nuestra reputación. También te puede interesar: Adena Friedman: 20 años revolucionando el mercado financiero como líder de Nasdaq Recuerda, “la información es poder” y contar con un seguimiento meticuloso de la “rumorología”, noticias en el ciberespacio sobre nuestra empresa será un mapa que nos permitirá tener mayor claridad y argumentos para planificar efectivas estrategias y acciones. Escucha, escucha, escucha. Escuchar a tus públicos internos y externos como proveedores, inversionistas, entes de control, competencia y comunidad en general, nos sacarán de nuestra burbuja corporativa y veremos dónde podrían nacer futuras crisis y enfrentarlas a tiempo, en el caso de que quiere devorarnos. No censures, ignores, critiques o vetes los puntos de vista de los públicos, más bien míralos como una gran oportunidad para identificar oportunidades de mejora que nos evitará futuras crisis. Por: María Pía Zambrano Ch. @Piainspiracion