McKinsey realizó un estudio para entender el panorama de las startups latinoamericanas y cómo se espera que evolucione su ecosistema. Entrevistamos a cerca de 200 startups de 15 industrias, 300 colaboradores y 30 líderes, así como a 500 estudiantes de ciencias, tecnología, ingeniería y matemática. Los insights muestran que, si bien la realidad del momento es difícil, quienes logren cruzar la tormenta cosecharán muchos beneficios por delante. Relación entre financiamiento e inversores Al año 2022, el volumen de capital de riesgo se redujo, pero todavía está un 63% por encima de los niveles previos a la pandemia y está disponible principalmente para startups que se encuentran en su etapa inicial. En términos de disponibilidad de efectivo, solamente un tercio de ellas tienen lo suficiente para mantenerse a flote durante los siguientes 18 meses, el 70% restante enfrentará el reto de desafiar a los ciclos de financiamiento cada vez más prolongados y a la debilitada musculatura financiera disponible. Se estima una escasez de USD 2.000 millones para las aceleraciones de crecimiento de empresas más maduras. Sin embargo, si bien el volumen total de capital disponible es menor que el pico de 2021, aún estamos por encima de los niveles prepandemiales y creciendo sostenidamente. Las fuentes de financiamiento son más estables y diversificadas; los 10 principales inversores activos de Latinoamérica representaron el 24% del negocio en 2022, en comparación con el 40% en 2021. A diferencia de lo que muchos podrían haber imaginado, los fondos de capital de riesgo internacionales (VC) no han entrado en pánico, sino que tienen más experiencia y están dispuestos a correr el riesgo de hacer inversiones individuales. En este escenario también se encuentra la expansión y consolidación de los fondos locales, con el surgimiento de más de 150 VCs en América Latina en los últimos tres años. Y también existe una oportunidad de aumentar el volumen de inversión a través de Capital de Riesgo Corporativo (CVC) en USD 2.500 millones; una oportunidad que podría ser aún más prominente si se corrige el modelo operativo CVC para asegurar más agilidad y menos burocracia en la relación entre las empresas inversionistas y las que recibieron inversión. Estrategia de producto y crecimiento: El crecimiento y el desarrollo de productos se encuentran entre las principales prioridades de las startups. A pesar del ciclo de desaceleración actual, 47% de las empresas han logrado crecer en más de un 90% en el año 2022 en toda la región. La principal fuente de este crecimiento proviene del esfuerzo constante por la adquisición de nuevos clientes y, entre ellas, las que priorizaron la inversión en nuevos productos son las que presentan un mejor desempeño. La presencia internacional no deja de ser también estrategia clave puesto que es la fuente de ingresos del 23% de las startups de Brasil y 40% del resto de Latinoamérica. Si se acelera el camino de crecimiento, el camino hacia la rentabilidad es un poco más difícil. Tres de cada 10 startups siguen operando en la red, sin ánimo de lucro, incluso casi una década después de su lanzamiento. Rentabilidad y eficiencia: El estudio refleja que solamente existen 19% de “rockstars” (startups con alto crecimiento y desempeño) en la región, éstas han logrado mantener un 75% de crecimiento anual por los últimos tres años. Se sugieren formas de pasar por el momento del ciclo de inactividad y acelerar la reestructuración financiera: 1. Máxima eficiencia de LTV/CAC: Una de las métricas más importantes para los emprendedores es la visión del retorno vitalicio de un cliente (Valor de Tiempo de Vida) sobre el costo de adquisición del cliente (Costo de Adquisición del Cliente). Es normal que esta métrica disminuya a lo largo del inicio de la vida de una compañía, pero debe estabilizarse y comenzar a crecer una vez que la compañía gane terreno. Es crucial que fundadores y ejecutivos tengan transparencia y monitoreen de cerca este impulso, buscando canales que optimicen CAC y ajustando la oferta de producto para extender LTV. 2. Mejor uso de la tecnología: Una mayor eficiencia de TI es una prioridad para el 49% de las startups. Los costos de utilizar la nube y equipos de desarrollo están entre los mayores dolores para las compañías nativas digitales. Para que esta línea de gasto no explote, es necesario no sólo implementar herramientas para monitorear el uso de la nube sino, sobre todo, cambiar las prácticas de arquitectura, implementar sólidos fundamentos de infraestructura, o establecer un modelo de trabajo cibernético y en la nube, y así acelerar la mejora de la excelencia en ingeniería en su conjunto. Cualquiera que pueda hacer esto reducirá el tiempo de comercialización hasta tres veces, incurrirá en un 20 - 30% menos errores y disminuirá los costos de la nube hasta en un 25% . 3. Cerca del 40% de las startups han optado por una reestructura de la fuerza laboral para reducir costos. También te puede interesar: La cualidad que Starbucks busca en todos sus empleados, sea cual sea el puesto Cultura y personas: Durante un ciclo de ajuste como el actual, el manejo de la cultura organizacional y el talento humano se vuelve más desafiante. Si bien los fundadores de las startups aún creen que el propósito, la cultura y las oportunidades de aprendizaje son los factores decisivos para atraer talentos, los colaboradores y los estudiantes también se preocupan por aspectos más objetivos, como los salarios y el modelo de trabajo remoto. Los roles tecnológicos siguen siendo los más difíciles de contratar y principalmente de retener. El propósito y la cultura empresarial son las razones por las cuales las personas quieren trabajar en su empresa, sin embargo, existe una discordancia marcada tanto con los estudiantes y empleados actuales que señalan como motivaciones principales el modelo de trabajo flexible y beneficios salariales. Esto concuerda con el desafío grande de retención de talento que experimentan las startups actualmente, ya que al menos 1 de cada 4 trabajadores están considerando la posibilidad de dejar sus trabajos en los siguientes 3 ó 6 meses por razones relacionadas a beneficios, oportunidades de carrera, flexibilidad en el modelo de trabajo y jornadas laborales más cortas. La historia muestra que algunas de las startups más poderosas y disruptivas fueron apalancadas exactamente en tiempos desafiantes, corroborando el lema de que el mar tranquilo nunca hizo un buen marinero. La primera crisis importante del mercado tecnológico: la burbuja de Internet de 2000 generó empresarios con gran visión que abrieron sus propios gigantes en los años posteriores. Lo mismo sucedió en 2008, cuando la crisis financiera culminó en el nacimiento de plataformas de economía compartida. El momento empuja a los líderes a revisar, recalibrar y renovar. Estamos frente a un nuevo vórtice de oportunidad. ¿Quiénes serán los ganadores? Por: Carlos Buitrago, Socio y Office Manager de Mckinsey en Ecuador y Santiago Carbonell, Socio y Office Manager de McKinsey en Guatemala.