Esto significa que, desde la fecha de publicación del reglamento, las SAS ya no pueden desarrollar actividades en sectores como energía, hidrocarburos, telecomunicaciones, agua, recursos naturales no renovables, espectro radioeléctrico, biodiversidad, patrimonio genético, minería, servicios financieros, mercado de valores y seguros, así como cualquier actividad directamente vinculada a estos ámbitos. También puedes leer: Tensión comercial con EE.UU.: Ecuador busca alternativas ante aranceles de Trump Las SAS que actualmente operan en estos sectores deberán transformarse en otro tipo societario como sociedades anónimas o compañías de responsabilidad limitada en un plazo máximo de seis meses. De no hacerlo, podrán ser disueltas y liquidadas conforme a la ley., entre otros, debido a que la normativa reserva esos ámbitos para estructuras societarias con mayores requisitos de control y supervisión. ¿Por qué se excluye a las SAS de sectores estratégicos? El crecimiento acelerado de las SAS ha sido una de las mayores sorpresas del ecosistema empresarial ecuatoriano en los últimos años. Esta figura jurídica, introducida en 2020 para facilitar la formalización de negocios y reducir los costos operativos, ha atraído a miles de emprendedores. Hoy existen más de 69.000 SAS registradas en el país. Lo más llamativo es que algunas de estas sociedades de reciente creación no solo se han consolidado, sino que han irrumpido con fuerza en los rankings de utilidades. Un estudio económico 2024, elaborado por el economista Luis Tobar Pesántez, director de Economía de la Universidad Politécnica Salesiana y que LA HORA publicó en una nota extensa, resalta casos emblemáticos: TABOS S.A.S., en Guayas, logró $39,4 millones en utilidades dentro del sector financiero. RUART ECUADOR S.A.S., en Pichincha, alcanzó USD 47,7 millones también en actividades financieras, en su primer año de operación. HOLPAC (Holding del Pacífico S.A.), en Manabí, obtuvo USD6,3 millones. E45 PARTS S.A.S., en Napo, generó USD 1,4 millones en el sector comercial, destacándose en una provincia poco asociada a altas utilidades empresariales. También te puede interesar: Flexibilización laboral en consulta popular: Daniel Noboa apuesta por trabajo por horas Estos ejemplos demuestran cómo la figura de SAS ha permitido un ingreso ágil y competitivo en sectores tradicionalmente dominados por grandes grupos económicos. Pero también han llamado la atención de las autoridades. El Servicio de Rentas Internas (SRI) ha incrementado su vigilancia sobre las SAS. De las más de 69.000 registradas desde el año 2020, al menos 3.600 han sido identificadas con irregularidades tributarias, lo que representa cerca del 5%. Fuente: La Hora *Nota actualizada a 13 de agosto de 2025