A la actividad se sumaron más de 200 estudiantes de varios colegios de Quito patrocinados por UTPL, colaboradores de FEMSA y la Cooperativa 23 de Julio, quienes sembraron alrededor de 700 plántulas nativas para restaurar uno de los ecosistemas más representativos de la zona. Las plántulas -provenientes del Vivero Forestal Nayón y con una edad promedio de ocho meses- corresponden a especies propias del bosque montano: molle, cholán, guaba, guarango, aliso, aliso de Nepal y algarrobo. Las plantas, de entre 50 y 70 centímetros de altura, fueron sembradas en un suelo franco arcilloso y arenoso, característico del clima montano semi seco del Ilaló. La zona tiene una pendiente del 25% y forma parte del Ecosistema Arbustal Siempreverde Montano del Norte de los Andes, donde la recuperación vegetal es clave para evitar erosión y deslizamientos. Durante la inauguración, Ricardo Dueñas, CEO de Ekos, destacó que Cascos Verdes es principalmente un programa de formación ambiental dirigido a jóvenes, respaldado en esta ocasión por la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL), entidad que patrocina la certificación internacional que recibirán los participantes. “La labor de siembra no solo captura CO₂ y contribuye a mitigar el cambio climático, también salva vidas al prevenir deslaves en zonas montañosas. Este certificado les ayudará a los estudiantes para su hoja de vida, becas y futuras oportunidades. Aquí es donde se construye un futuro mejor”, afirmó Dueñas. El ejecutivo agradeció la colaboración de FEMSA y de la Cooperativa 23 de Julio, y recordó la importancia geológica del Ilaló, un volcán apagado cuya reforestación es vital para la protección del suelo y las fuentes hídricas. Por su parte, Arturo Martínez Castañón, director general de FEMSA Salud Ecuador -empresa que agrupa a las marcas FYBECA y Sana Sana-, resaltó el valor formativo y emocional de participar en actividades ambientales en familia: “Llevamos 95 años acompañando a las familias ecuatorianas con FYBECA y 25 años con nuestra rana Sana Sana. No todo es estudio y sacar buenas notas: también es importante vivir experiencias que conecten con la comunidad y el planeta. Estos momentos unen a las familias y fortalecen el compromiso con el medio ambiente”, sostuvo. Martínez celebró además la participación de niños y familias en la jornada, destacando que estas experiencias complementan la misión de FEMSA de generar bienestar integral. El presidente de la Cooperativa 23 de Julio, Efraín Arroyo, compartió su satisfacción por ser parte del proyecto y reafirmó el compromiso institucional con la sostenibilidad. “Sembrar un árbol es proteger el agua, el suelo y la naturaleza. No pensamos solo en el presente, sino en futuras generaciones. Nuestro negocio es el ahorro y crédito, sí, pero debemos trabajar en armonía con la naturaleza”, expresó. La jornada concluyó con la siembra de las 750 plántulas y con el compromiso de continuar restaurando el Ilaló a través de futuras acciones de Cascos Verdes. Para estudiantes, empresas y voluntarios, la reforestación no solo representa una acción ambiental puntual, sino una construcción colectiva de conciencia, comunidad y responsabilidad intergeneracional.