Reebok presentó en Ecuador su campaña global “Born Classic. Worn for Life.”, una apuesta con la que la marca busca reposicionar sus clásicos desde una lógica de vigencia cultural más que de nostalgia. El regreso de referencias como Classic Leather y Club C no se plantea solo como un relanzamiento de producto, sino como una estrategia para capitalizar el valor de su legado y conectarlo con nuevas audiencias a través de códigos contemporáneos. En esa construcción de marca, la elección de Karol G como imagen global refuerza una narrativa basada en autenticidad, alcance masivo y conexión con la cultura pop. Para Reebok, asociar sus siluetas históricas con una figura de alto reconocimiento internacional permite actualizar su discurso sin desprenderse de los atributos que han sostenido su identidad: deporte, estilo y permanencia en el tiempo. También puedes leer: Novopan impulsa “Educación para el Futuro”, un modelo sostenible de transformación socioeducativa. A nivel local, la marca dio un paso más estratégico al vincular su historia global con el talento ecuatoriano mediante una colaboración con SANTO, firma liderada por el diseñador Camilo Ayala. Esta alianza traslada el posicionamiento de Reebok al terreno de la creación de autor y le permite aterrizar su campaña en el mercado ecuatoriano con una propuesta de valor más cercana, culturalmente relevante y alineada con el auge de la moda como vehículo de identidad. De esta colaboración nace Reeborn, una colección que reinterpreta prendas originales de la marca desde un enfoque conceptual y experimental. La propuesta explora nuevas siluetas, materiales y lecturas del sportswear, manteniendo como punto de partida la esencia de los Reebok Classics. Más allá del ejercicio creativo, la colección funciona como una declaración de marca: mostrar que un ícono puede renovarse sin perder coherencia, y que la herencia también puede convertirse en plataforma de innovación. La presentación en el Museo de Arte Contemporáneo de Quito consolidó esa visión estratégica al convertir el lanzamiento en una experiencia inmersiva donde convergieron moda, arte y música. La participación de Dosache y la intervención en vivo del ilustrador Starmanfunk ampliaron el alcance simbólico del evento y reforzaron el mensaje de Reebok: proyectar su legado hacia el futuro a partir de colaboraciones, experiencias y narrativas que hagan de sus clásicos no solo un producto vigente, sino una expresión cultural con capacidad de trascender generaciones.