La aprobación fe inmediata, por lo que la industria ya está solo a la espera del reglamento de aplicación por parte del Servicio de Rentas Internas (SRI). Si bien es cierto que el anuncio de la reducción del IVA en materiales de la construcción resulta interesante, sobre todo para el consumidor final, hay que mirarlo con detenimiento. Varios expertos, como es el caso de Marisol Andrade, ex directora del Servicio de Rentas Internas, considera que las tarifas diferenciadas complican el control desde la administración tributaria. Así mismo, la Cámara de Industrias y Producción sostiene una postura firme sobre los inconvenientes que existen con esta medida, sobre todo si no se toma en cuenta a toda la cadena productiva de la construcción. Según la organización se advierte que inclusive se podrían llegar a violar tratados de comercio internacionales que el Ecuador mantiene vigentes. Ojo a toda la cadena productiva Para la ejecución apropiada de esta política es importante que un producto para la construcción sea visto desde su globalidad. Por ejemplo, para obtener hormigón se requiere de un proceso productivo que incluye la importación de productos químicos que no necesariamente se utilizan de manera exclusiva para la construcción, esto generaría una distorsión ya que el fabricante del producto deberá pagar por esos insumos un IVA del 15% y posteriormente venderlo con IVA del 5%. Alguien debe pagar por la diferencia y eso hará que los precios suban a manera de compensación, logrando el efecto contrario al deseado. Verónica Artola, ex gerente del Banco Central del Ecuador, comenta que la construcción está en el top 5 de generadores de empleo en el Ecuador, y todas las medidas que se tomen a favor del sector van a ser positivas a pesar del impacto fiscal que las mismas pueden generar. Además, sostiene que la otra medida tomada por el Gobierno Nacional, referente a la devolución del IVA a los constructores tiene un impacto fiscal de entre USD 80 y 90 millones, monto que se compensaría con la reactivación y formalización del sector constructor. Todas las acciones tendientes a reactivar al sector de la construcción son positivas siempre y cuando se analicen de manera global para evitar distorsiones. Desde los actores principales del sector, esperamos que el SRI pueda lograr un reglamento adecuado y se genere el impacto económico deseado por el Gobierno Nacional.