Los representantes de los malls se han pronunciado para poner al tanto a las autoridades de su intención para retomar la actividad. Han presentado un protocolo de seguridad. Sin embargo, en el mismo no se contempla el funcionamiento de cines, teatros, ni centros de entretenimiento infantil. En el caso en que el cantón donde estén ubicados los centros comerciales no cambie a color amarillo, la atención (reapertura) no se podrá llevar a cabo. No obstante, se permitirá la realización de planes piloto. Todos los locales que abran dentro del centro comercial solamente podrán tener un aforo del 30%. El impacto que estima el grupo DK, por ejemplo, lo define como profundo y en su caso ha decidido no cobrar el valor de arrendamiento a todos los locales que pasaron cerrados por causa de la emergencia sanitaria. Este grupo administra 8 centros comerciales en el país. El empleo que genera un mall, en promedio, son 2.000 plazas de forma directa y 500 de manera indirecta. En semáforo amarillo, 1.400 empleos directos estarían en riesgo. Dentro del protocolo, consta una evaluación de la temperatura de la persona que ingrese al centro comercial y si la misma sobrepasa los 37,5 grados no podrá ingresar. También se informará de esos casos a las autoridades generando líneas de acción. En los centros comerciales de DK se implementarán las brigadas de desinfección, cuyo objetivo principal es replicar los modelos de parques de diversiones en donde el personal está capacitado para cualquier tipo de atención o eventualidad manejando niveles de riesgo. Toda esta transición trae nuevas modalidades de accionar, por ejemplo, las personas van a tener que gastar más tiempo que antes para ingresar a un centro comercial, además de ello se pretende incluir un límite de 120 minutos de permanencia para evitar aglomeraciones. El aforo de los parqueaderos no podrá superar el 20% de la capacidad y el uso de mascarilla será obligatorio. Fuente: Primicias