Por tanto, se desagregan estos macrosectores para identificar cuáles fueron los actores más relevantes en cada uno de ellos. Es así que, en las siguientes páginas se detallan las empresas más grandes por ingresos de cada subsector. En este ranking se presenta información de 685 empresas, distribuidas en 24 sectores, que, a su vez, se subdividen en 39 subsectores, y representaron el 61,2% del PIB total del país en 2023. Los sectores más representativos en ingresos son: Comercio al por mayor – Retail (15,1%); Bancos Privados (10%); Pesca y Acuacultura (9%); Comercio al por mayor diverso (8,8%); Petróleo y Minas (8,7%); y, Agroindustria (7,2%) en conjunto concentran más de la mitad (59%) de los ingresos totales del Rk. sectorial. En 2023, el 65% de las actividades productivas registraron una tasa de crecimiento positiva. El suministro de electricidad y agua fue la actividad que tuvo mayor crecimiento, en un 7,1%, seguido de la pesca y acuicultura (5,9%) y la administración pública (5,2%). Mientras que, las actividades de refinado de petróleo y de manufactura de productos no alimenticios se contrajeron en un -4,7% y -3,5%, respectivamente. Por su parte, en el segundo trimestre de 2024, apenas cinco de las 20 actividades económicas crecieron de manera interanual; entre ellas están: actividades profesionales y técnicas (8,5%), pesca y acuicultura (5,5%), explotación de minas y canteras (1,8%), manufactura de productos alimenticios (1,1%) y actividades inmobiliarias (0,8%). También te puede interesar: La crisis energética apaga el crecimiento y aumenta la incertidumbre En tanto que, de las 15 actividades que decrecieron, la construcción fue el sector que más se contrajo, con un -17,2%; le siguen, la manufactura de productos no alimenticios (-9,7%) y la actividad relacionada a los refinados de petróleo (-8,8%). El comercio, la actividad que más aporta al PIB, en un 15%, decreció en un -4,8% en este periodo, en comparación al mismo periodo del año anterior. Precisamente, en el segundo trimestre de 2024, coincidieron una serie de factores internos, entre ellos: medidas tributarias, crisis energética y una escalada de la violencia, que tuvieron un impacto directo sobre el dinamismo de la economía, afectando las ventas y la generación de empleo.