En 2024, la economía ecuatoriana registró un decrecimiento de 2% en su Producto Interno Bruto (PIB), marcado por una contracción del consumo de los hogares de 1,3%, del gasto público en 1,2% y de la inversión en 3,8%. Con pérdidas por los cortes de energía de USD 1.916 millones de dólares que incidió en una reducción del PIB de -1,4%. Se espera una recuperación de la economía en 2025 de 2,8%. De acuerdo al Banco Central del Ecuador (BCE), los factores más determinantes que afectaron el desempeño de la economía en 2024 fueron la situación de inseguridad, el cierre progresivo de los pozos petroleros del Bloque 43-ITT, incertidumbre política y el estiaje más severo de los últimos 60 años que desencadenó una fuerte crisis energética en el país, que repercutió principalmente sobre los sectores de comercio con pérdidas de USD -763,1 millones, manufactura de USD -380,2 millones y de servicios en USD 374,1 millones. Afectación que a su vez se traslada al sistema financiero a través de un deterioro en la morosidad de sus clientes y de menor liquidez en el mercado. En cuanto a los principales factores externos que mantuvieron el crecimiento mundial en 3,3% a 2024, se destacó la resiliencia del consumo de los hogares en las principales economías, el programa de estímulo fiscal en China, la reducción de la inflación internacional y el inicio de mayor flexibilidad en la política de tasas de interés de la FED, que posterior a un prolongado periodo de incrementos, condujeron a tres recortes consecutivos hasta alcanzar un rango entre 4,25% a 4,50% a finales de 2024. Por otra parte, persistieron los conflictos geopolíticos entre Rusia y Ucrania, y en Gaza, que mantuvieron el precio promedio del petróleo en USD 75 dólares por barril, con una tendencia a su baja debido a que ya incorporó la expectativa del mercado sobre estos conflictos y de posible desaceleración de la economía. A pesar de que la política económica de Estados Unidos estaba enfocada a seguir combatiendo su inflación que cerró en 2,9% y frenando recortes de tasa de interés hasta estabilizar la subida de precios en una senda de 2% anual, la llegada de Trump a la presidencia de Estados Unidos y su política comercial agresiva, provocó una guerra comercial sin precedentes desde los años 40´s, de acuerdo al FMI la economía mundial se desacelerará a 2,8% en 2025 y Estados Unidos será uno de los principales afectados al caer su ritmo de crecimiento de 2,8% a 1,8%, por lo que hay presión a la FED para continuar con la reducción de tasa de interés, pero esta entidad ha manifestado que mantendrá su política actual hasta cerciorarse de que se pueda mantener estable su nivel de precios. Adicionalmente la aplicación de una fuerte política anti migratoria puede desencadenar en una reducción de las remesas provenientes de Estados Unidos, país de origen del 73% de este flujo de ingresos para el país, que alcanzó su nivel histórico más alto en USD 6.539 millones en 2024, alrededor de 5% del PIB. El año 2024 estuvo marcado por un importante periodo de recuperación de reservas internacionales que pasaron de USD 4.454 millones a USD 6.900 millones entre diciembre de 2023 y de 2024, debido al aumento de ingresos petroleros, refinación de oro del BCE y un saldo favorable de giros netos al sistema financiero privado por cerca de USD 1954 millones por remesas y un saldo favorable de la balanza comercial no petrolera que registró un superávit de USD 2.691 millones, mejorando la liquidez en el país, pero que debido a una severa crisis fiscal, de inseguridad y energética en el primer semestre del año se ralentizó el impulso a la economía desde el sector público y el crecimiento de la actividad económica en general, lo que se agravó con una nueva crisis energética en los últimos meses de 2024. Las exportaciones aumentaron en 10,6% en 2024 respecto a 2023, registrando un incremento en 10,5% en exportaciones petroleras, que alcanzaron cerca de USD 8.647 millones, mientras que, en el ámbito no petrolero el camarón se redujo en 3% debido a suspensiones temporales para exportar a China y baja de precios internacionales. Los productos mineros cayeron 7,5% debido a la crisis energética pero se mantuvieron como el quinto principal producto de exportación de Ecuador, y el Cacao fue el producto con mayor dinamismo en 2024 al crecer cerca de 174% por aumento de su precio internacional y mayor producción local. En balance, el comportamiento positivo de exportaciones petroleras y de productos no petroleros como cacao, banano, flores, atún y pescado permitieron este incremento en su valor que representó un ingreso adicional a la economía por USD 3.294 millones. Ante esto, las entidades financieras continuaron enfocando su estrategia a fortalecer la captación desde el mercado interno vía aumento de tasas de interés. De acuerdo a información del BCE la tasa pasiva referencial de julio de 2024 reflejó un aumento de 0,75 p.p. frente a la de diciembre de 2023, alcanzando una tasa de 8,45%; sin embargo, esto ha representado también un efecto sobre el costo del crédito que puede ser contraproducente con el aumento de la actividad económica, reflejado en una tasa de interés activa referencial mayor en 1,7 p.p., tasa anual que se situó en 11,63% en ese mes. No obstante, la baja de tasas de interés internacionales implicó un menor costo de fondeo en el exterior para el sistema financiero entre septiembre y diciembre de 2024, por lo que al cierre del pasado año, se evidenció una baja en la tasa pasiva referencial en 0,24 p.p., pero se mantuvo un aumento de la activa referencial en 0,49 p.p. frente a diciembre de 2023. También te puede interesar: CEO 360: “Nunca he sentido que trabajo en PwC, sino que formo parte de ella” A pesar de la contracción de la economía, el Sistema Financiero fue uno de los sectores claves en la economía para mantener dinamismo en la actividad económica, al destinarse un 4,6% más en volumen de crédito en 2024 respecto a 2023, y fue uno de los cinco sectores que tuvieron crecimiento positivo en su PIB sectorial en 2024 de 1,3%, y se espera que tenga un mejor desempeño de 2,9% para 2025. Sin embargo, sus utilidades se redujeron por primera vez desde 2021, en 14,9%, con contracción en todos los tipos de entidad del sistema financiero, en el que los bancos privados tuvieron una menor utilidad en 10,5%, las cooperativas de segmento 1 de 38,7% en las de segmento 2 de 8,1%, y las más afectadas correspondieron a las cooperativas de segmento 3 y mutualistas que tuvieron una fuerte contracción en 135,6% y 112% respectivamente, registrando incluso pérdidas en 2024 por USD 1,37 millones y USD 390 mil. Debido a que las entidades financieras al estar expuestas a mayores riesgos, desaceleraron el crecimiento del crédito vía número de operaciones y tuvieron que enfocarse a menos clientes pero con mayor colocación de volumen de crédito, en tanto que las entidades enfocadas a segmentos de crédito específicos como microcrédito, presentaron mayor vulnerabilidad por el entorno económico desfavorable, por lo que varias entidades se orientaron en mayor medida a segmentos de crédito de menor plazo de retorno y más rentables como el de consumo y productivo. De acuerdo al Banco Central del Ecuador en sus perspectivas de oferta y demanda de crédito durante el primer, tercer y cuarto trimestre de 2024 el sistema financiero experimentó una contracción del número de operaciones de crédito en 4,16%, 1,31% y 6,41% respecto de su trimestre anterior, por lo que se evidencia la contracción de número de créditos, pero que aparte de una mayor exposición a riesgo, corresponden también a una menor demanda de crédito, que dificulta la colocación de recursos en el mercado, con una caída en solicitudes de crédito durante todo el 2024, que pasó de una reducción trimestral al primer trimestre de 3,74% a una de 21,26% en el último trimestre de 2024. Las entidades que conforman el sistema reportaron una mejora en sus niveles de activos del 10,8% en 2024, debido al aumento de activos de 13,4% en bancos privados, y de 3,3% y 20,6% en cooperativas de segmento 1 y 2, y de aumentar la colocación de crédito, reflejada en un incremento de alrededor de 9,1% y 13,7% de la cartera de crédito en bancos y cooperativas de segmento 2. Sin embargo, las entidades de cooperativas de segmento 1, 3 y mutualistas contrajeron su cartera de crédito en -7,4%, -2% y -8,1% respectivamente con respecto a 2023. Alcanzando así una cartera de crédito bruta cercana a USD 60.355 millones (considerando bancos privados, mutualistas y cooperativas segmentos 1, 2 y 3). El comportamiento de la cartera se explica por la política de colocar la liquidez, pero también por la evolución de los depósitos, que mantuvo un comportamiento de mejora, que alcanzó una variación anual de 12,2% en 2024, alcanzando cerca de USD 75.971 millones, que refleja un comportamiento de los depositantes de seguridad y confianza hacia el sistema financiero al destinar sus recursos al ahorro e inversión a pesar de experimentar un periodo de contracción de la producción e ingreso en el país. El sistema financiero privado estuvo compuesto por 24 bancos, que concentran el 71,1% del total de los activos; las Cooperativas que conforman el Segmento 1 mantienen el 23,3% del total de los activos; las Mutualistas representan el 1,1% y los otros actores -como las Cooperativas del Segmento 2 y 3- representan el 5,6%. Es importante mencionar el crecimiento de las cooperativas Segmento 2, que registró un aumento de sus activos del 20,6%, mientras que los depósitos y el crédito subieron en 25% y 14%, respectivamente. Pero que a pesar de esto sus utilidades se redujeron en 8,1%. Debido al incremento de la intermediación financiera, las entidades que conforman el sistema financiero alcanzaron niveles de utilidades de USD 734,97 millones. El nivel de utilidad alcanzado en 2024 representa una rentabilidad sobre activo del 0,76%. De estas utilidades el sistema de bancos privados generó el 89,8% con USD 660,20 millones. Por otra parte, hay una baja en el nivel de solvencia de los bancos privados al pasar de 11% en 2023 a 10,34% en 2024 y en las cooperativas de segmento 1 de 12,37% a 12,19% respectivamente, acompañada de menores niveles de liquidez en el caso de los bancos privados, al reducirse de 18% a 16% del total de sus depósitos, pero con una mejora en las cooperativas Segmento 1, de 14% a 20% en 2024, pero que obedece también a la dificultad que tienen estas entidades para colocar crédito debido a una menor demanda en el mercado. La sanidad de la cartera de crédito se mantuvo en los bancos privados durante 2024, registrando una morosidad de 3,2% frente a 2023, pero empeoró en las cooperativas de segmento 1 al pasar de 7% a 8%, indicador que debe ser tratado con cautela en las entidades financieras para evitar un mayor deterioro de su cartera vencida. Así, el sistema financiero debe enfocarse en mejorar sus indicadores financieros, dada la coyuntura de recuperación de la economía, buscando estimular la demanda de crédito y manejando con suma cautela los niveles actuales de morosidad, manteniéndose como uno de los principales sectores para promover y dinamizar la actividad económica, captando y recirculando liquidez y multiplicando estos recursos, a pesar de los riesgos y amenazas que se presentan en el entorno económico local e internacional. Situación del sistema financiero a inicio del 2025 A marzo de 2025, los depósitos de los bancos privados crecieron 3,6% respecto a diciembre de 2024, alcanzando USD 54.968 millones, con una variación anual positiva del 19%. La cartera bruta de crédito también aumentó 2,4% frente a diciembre y 10,4% frente a marzo de 2024. En las cooperativas del segmento 1, los depósitos subieron 4,3% trimestral y 8% anual, mientras que el crédito creció 0,5% respecto a diciembre, pero cayó 6,4% en relación a marzo del año anterior. Los fondos disponibles disminuyeron 5% en bancos privados y aumentaron 5,9% en cooperativas, reflejando menor liquidez y baja demanda de crédito. Se prevé que el crecimiento de los depósitos continúe, lo que plantea el reto de mantener la liquidez, ampliar el acceso al crédito y preservar la calidad de la cartera, en un contexto donde las exportaciones, remesas, inversión extranjera y financiamiento internacional siguen siendo claves para sostener la economía. 3.294 millones adicionales generaron las exportaciones no petroleras como cacao, banano y atún, fortaleciendo la economía ecuatoriana. Por: Pamela Flores y Jonathan Guamán, EKOS RESEARCH; y, Dominic Burgos, Andrés Calvopiña y Gabriela Romero