Para 2025, la economía ecuatoriana creció un 3,7% y alcanzó de manera nominal los USD 130.121 millones, una cifra alentadora posterior a la contracción de 1,9% ocurrida 2024. Los denotantes fueron: una mayor dinámica comercial de las exportaciones, inversión y consumo de los hogares. Las exportaciones, crecieron en 6,4%, particularmente por productos no petroleros como camarón, cacao, banano, enlatados de pescado y productos mineros que mantuvieron un aumento en su demanda externa y precios favorables, mientras que el consumo de los hogares creció en 2,7%, y la inversión 5,6%. Este escenario, acorde a los análisis del FMI, da señales que en 2026 el crecimiento de la economía será de 2,5%. La entidad resalta aspectos como un entorno favorable para las exportaciones y efecto en alza de precios de petróleo, alimentos y minerales por los conflictos internacionales, en particular por el bloqueo de Ormuz en Medio Oriente, por donde transita el 20% del petróleo del mundo. De acuerdo con el BCE, el sector de actividades financieras y de seguros fue uno de los más dinámicos en 2025, con un crecimiento de 9,8%, junto a sectores con mayor actividad como: Comercio (5,2%), Agricultura, ganadería y silvicultura (8,6%), Manufactura de productos alimenticios (8,5%) y Actividades profesionales y técnicas (4,4%). Esta recuperación del crecimiento económico y de generación de ingreso, se traslada al sistema financiero a través de una mejor conducta de sus usuarios y menor riesgo, aminorando la morosidad de sus clientes y accediendo a mayor liquidez en el mercado. El impacto de la economía mundial En cuanto a los principales factores externos que mantuvieron el crecimiento mundial en 3,4% a 2025, se destacó la resiliencia del consumo de los hogares en las principales economías, el dinamismo económico de China e India, la moderación de la guerra arancelaria, y la tendencia de la inflación a moderarse que condujo a nuevas reducciones de la tasa de interés de la FED, lo que llevó a tres recortes entre septiembre y diciembre de 2025, hasta alcanzar un rango entre 3,50% a 3,75%. Persistieron los conflictos geopolíticos entre Rusia y Ucrania, y en Gaza, que mantuvieron el precio promedio del petróleo en USD 64 / barril, y se mantiene una tendencia al alza por el conflicto en Medio Oriente que mantiene este precio encima de USD 82 / barril al cierre de marzo, que a su vez tiene una consecuencia de aminorar las expectativas de crecimiento mundial a 3,1% en 2026. A pesar de que la política económica de Estados Unidos estaba enfocada a combatir su inflación -que cerró en 2,7% y con una serie de recortes de tasa de interés, que según la FED ya se han estabilizado-, se mantiene la meta de estabilizar la subida de precios en un senda de 2% anual, sin embargo con las políticas agresivas, se espera que su inflación no se modere y registre incluso un alza a 3% en 2026. Se espera que el crecimiento de su economía mejore de 2,1% en 2025 a 2,3% en 2026 por recortes fiscales, impulsó a su actividad por baja de tasas de interés a finales de 2025. También influye el fallo del Tribunal Supremo en contra de la política comercial de Trump obligando a bajar aranceles, a los efectos en productividad de la alta inversión en IA que se ha generado en ese país, y a que el sector empresarial se ha adaptado a altos costos financieros. Además, persiste la amenaza de una fuerte política migratoria sobre la reducción de las remesas provenientes de Estados Unidos, país de origen de cerca del 78% de este flujo de ingresos para el país, y que registra cifras que superan a su nivel histórico más alto, ascendiendo a cerca de USD 7.730 millones en 2025, 18% más que en 2024, y con un peso de 6% del PIB. El año 2025, fue uno en los que se registró mayor recuperación de reservas internacionales que pasaron de USD 6.900 millones a USD 9.795 millones entre diciembre de 2024 y de 2025, debido al alza en la cotización del oro, que representa alrededor del 37% de la reserva internacional, aumento de ingresos por exportaciones, remesas y deuda externa, mejorando la liquidez en el país, capacidad de acceso a financiamiento y sostenibilidad de la dolarización. Este escenario también se ha visto reflejado en el índice de Riesgo País que inició 2025 en cerca de 1.200 puntos y se redujo a 492 al cierre del año. En tanto que, las exportaciones aumentaron en 8% en 2025 respecto a 2024, pero evidenciaron una disminución de recursos para el país al caer en 19% las exportaciones petroleras, alcanzando un valor de USD 7.750 millones, que representa USD 1.822 millones menos en relación a 2024.En el ámbito no petrolero el camarón aumentó en 20% por mayor acceso a los mercados internacionales y crecimiento en su volumen exportado, que a pesar de una baja en su precios internacional en alrededor 2%, se consolidó como el principal producto de exportación ecuatoriano. Los productos mineros crecieron 35% con un valor de USD 4.163 millones y se convirtieron en el quinto principal producto de exportación, en tanto que el cacao continúa su buen dinamismo en 2025 al crecer 29% por mayor producción local motivada por un precio internacional que se mantiene elevado. En balance, el comportamiento negativo en el sector petrolero fue compensado por un mayor flujo de ingresos externos de exportaciones no petroleras y remesas; los productos no petroleros como cacao, banano, flores, atún y pescado permitieron este incremento en su valor que represento un ingreso adicional a la economía por USD 4.553 millones. Situación país Las entidades financieras enfocaron su estrategia a fortalecer la captación desde el mercado interno pero con menor presión hacia sus tasas de interés. De acuerdo a información del BCE, la tasa pasiva referencial entre julio de 2024 (mes con mayor tasa pasiva en ese año) y diciembre 2025 se contrajo en 2,84 puntos porcentuales, alcanzando una tasa de 5,61%, lo que se traslada también como un menor costo de fondeo y una menor tasa activa referencial, que se contrajo entre julio 2024 y diciembre de 2025, 3,87 puntos porcentuales con un valor de 7,76%. Esto se constituyó como uno de los factores que impulsaron a la actividad económica. Adicionalmente, la baja de tasas de interés internacionales implicó un menor costo de fondeo en el exterior para el sistema financiero -entre septiembre y diciembre de 2025- permitió al sistema financiero tener un mejor acceso a liquidez. El sistema Financiero fue uno de los sectores claves en la economía para mantener dinamismo en la actividad económica, al destinarse un 14% más en volumen de crédito en 2025 respecto a 2024, y fue uno de los de mayor crecimiento en su PIB sectorial en 2025 de 9,8%; se espera que tenga un crecimiento de 3,1% para 2026. A este desempeño del sector le devienen sus resultados: las utilidades crecieron en todos los tipos de entidad, en el que los bancos privados tuvieron un crecimiento de 43,4%, las Cooperativas de Segmento 1 de 50,7%, en las de Segmento 2 de 53%, y las que registran mayor recuperación (debido a que registraron pérdidas en 2024) fueron las del Segmento 3 y mutualistas con una mejora de 269,8% y de 1.182,7%, respectivamente. Debido a que las entidades financieras se mantienen expuestas al riesgo, el aumento de las operaciones de crédito se ha visto marcada en los segmentos productivo y de consumo, que en el caso de los bancos privados representa el 88% de su cartera total, en tanto que el crédito de vivienda y microcrédito crecen pero a menor ritmo, y, en general, el crédito educativo se contrae. Esto ocurre porque el segmento de consumo se otorga a menor plazo de retorno, en tanto que el productivo presenta una baja tasa de morosidad con alta rentabilidad. De acuerdo con el BCE en sus perspectivas de oferta y demanda de crédito durante 2025 se evidencia un relajamiento en las condiciones y estándares de crédito en relación con 2024, debido a mejor conducta de los clientes y mejores condiciones de la economía, con una tendencia hacia el cierre de 2025 de mayor relajamiento en la otorgación de crédito debido principalmente a mayor liquidez en el sistema financiero, aumento en la tolerancia al riesgo y entorno económico favorable. Pero que se debe también a mayor cantidad de solicitudes de crédito en 2025. También te puede interesar: Ecuador forestal: una potencia silenciosa en crecimiento Las entidades que conforman el sistema reportaron una mejora en sus niveles de activos del 11,3% en 2025, debido al aumento de activos de 11,2% en bancos privados, y de 10% y 19,9% en cooperativas de segmento 1 y 2, así como de aumentar la colocación de crédito, reflejada en un incremento de alrededor de 20,3%, 2,6% y 10,4% de la cartera de crédito en bancos y cooperativas de segmento 1 y 2, respectivamente. Sin embargo, las mutualistas contrajeron su cartera de crédito en -4,5% con respecto a 2024. Alcanzando así una cartera de crédito bruta cercana a USD 71.197 millones (considerando bancos privados, mutualistas y cooperativas segmentos 1, 2 y 3). El comportamiento de la cartera se explica por la política de colocar la liquidez, pero también por la evolución de los depósitos, que mantuvo un comportamiento de mejora, que alcanzó una variación anual de 14,2% en 2025, alcanzando cerca de USD 87.083 millones. Esta cifra refleja un comportamiento de los depositantes de seguridad y confianza hacia el sistema al destinar sus recursos al ahorro e inversión. El sistema financiero privado estuvo compuesto por 23 bancos que concentran el 70,8% del total de los activos; las Cooperativas que conforman el Segmento 1 mantienen el 23,3% del total de los activos; las Mutualistas representan el 1,2% y los otros actores -como las Cooperativas del Segmento 2 y 3-, representan el 5,9%. Es importante mencionar el crecimiento de las Cooperativas Segmento 2, que registró un aumento de sus activos del 19,9%, mientras que los depósitos y el crédito subieron en 25,6% y 10,4%, respectivamente, con una mejora en su utilidad neta de 53%. Debido al incremento de la intermediación financiera, las entidades que conforman el sistema alcanzaron niveles de utilidades de USD 1.055,99 millones. El nivel de utilidad de 2025 representa una rentabilidad sobre activo del 0,98%. De estas utilidades, el sistema de bancos privados generó el 89,6% con USD 946,44 millones. Por otra parte, hay una baja en el nivel de solvencia de los bancos privados al pasar de 10,34% en 2024 a 10,26% en 2025 y en las cooperativas de segmento 1 de 12,19% a 11,51%, respectivamente, acompañada de menores niveles de liquidez en el caso de los bancos privados, al reducirse de 16% a 15% del total de sus depósitos, pero con una mejora en las cooperativas Segmento 1, de 20% a 22% en 2025, pero que obedece también a la dificultad que tienen estas entidades para colocar crédito en el mercado. En tanto que la sanidad de la cartera de crédito evidencia una mejora en los bancos privados durante 2025, registró una morosidad de 3% frente a la de 2024 de 3,2%, pero que se mantuvo en las cooperativas de segmento 1 en 8%, indicador que debe ser tratado con cautela para velar por mejorar la calidad de su cartera. El sistema financiero debe enfocarse en mejorar sus indicadores financieros, dada la coyuntura de recuperación y expansión de la economía, buscando estimular la demanda de crédito y mejorar los niveles actuales de morosidad, manteniéndose como una de los principales sectores para promover y dinamizar la actividad económica, captando y recirculando liquidez y multiplicando estos recursos, a pesar de los riesgos y amenazas que se presentan en el entorno económico local e internacional. El sistema financiero cerró 2025 con utilidades por USD 1.055,99 millones, impulsado por mayor crédito, depósitos y recuperación de rentabilidad; sin embargo, 2026 plantea retos de liquidez, morosidad y calidad de cartera. Situación del sistema financiero a inicio del 2026 A marzo de 2026, los depósitos de los bancos privados han aumentado 3,3% alcanzando USD 62.621 millones respecto a diciembre de 2025, siguiendo un comportamiento estacional en los depósitos que se mantiene en los últimos meses del año (en particular a diciembre) y que se suelen revertir en cada inicio de año, en tanto que en relación al mismo mes de 2025 se registró una mejora anual de los depósitos de 13,9%, acompañado de una mejora en la cartera bruta de crédito de 3,5% en relación al cierre de 2025 y de 13,5% con respecto a marzo de 2025. En el segmento 1 de Cooperativas se ve un comportamiento de reducción de depósitos de 8,8% respecto a diciembre y en 1,9% en relación a marzo de 2025, y contracción del crédito en 10% frente a diciembre y de 8,5% si se lo compara al otorgado en marzo de 2025, reflejando un entorno más desafiante para las cooperativas de ahorro y crédito. Los fondos disponibles se aminoran en 13,7% en bancos privados y en 10,7% en cooperativas segmento 1, en el inicio de este año -respecto a diciembre de 2025-, lo que refleja menor liquidez en bancos privados para expandir su colocación de créditos, y, por otro lado, una dificultad en la colocación de créditos que se mantiene en cooperativas de ahorro y crédito, pero acompañada de menores depósitos. Sin embargo, se espera que la dinámica de crecimiento de depósitos se mantenga en 2026 en la totalidad del sistema financiero debido a mejores perspectivas del entorno económico, lo que debe ser aprovechado por las entidades financieras para mejorar su liquidez y otorgación de crédito. El desafío de las instituciones financieras se centrará en atraer liquidez para inyectarla en el mercado, expandir el acceso a crédito y mejorar su calidad de cartera con menor índice de morosidad, en un entorno de mejora en el crecimiento de la actividad de la economía. Otras variables aparte de la otorgación de crédito y recirculación de la liquidez, como atracción de dólares vía exportaciones, remesas, inversión extranjera y acceso a financiamiento internacional, son claves y se mantendrán favorables para mantener la liquidez en la economía, el ingreso de los hogares y las ventas de las empresas. Por: Equipo Ekos Research; y, Dominic Burgos, Andrés Calvopiña y Gabriela Romero, Equipo Ekos