En la actualidad, las mujeres en Ecuador no se enfrentan a restricciones legales que les impiden acceder a créditos sin un aval masculino. Pero no siempre fue así. En el pasado, tenían que batallar ante la falta de autonomía financiera a través de significativas restricciones legales y sociales, las mismas que se reflejaban en la necesidad de obtener autorización de sus esposos o familiares varones para realizar actividades económicas como acceder a préstamos o abrir cuentas bancarias. Esto estaba contemplado en el Código Civil ecuatoriano, que en sus versiones anteriores, establecía una clara subordinación de la mujer al hombre en el ámbito matrimonial. Por ejemplo, el artículo 125 disponía que "El marido debe protección a la mujer, y la mujer obediencia al marido". Además, el artículo 126 definía la "potestad marital" como "el conjunto de derechos concedidos por las leyes al marido sobre la persona y bienes de la mujer". Estas disposiciones legales otorgaban al esposo control sobre las decisiones económicas y patrimoniales de la esposa, limitando su capacidad para gestionar sus propios bienes y acceder a servicios financieros de manera independiente. Esta realidad cambió hacia finales del siglo XX, cuando Ecuador inició un proceso de reforma legal para promover la igualdad de género en diversos ámbitos, incluyendo el financiero. Según el economista Roberto Romero von Buchwald, Superintendente de Bancos, “las principales transformaciones que han permitido superar esta situación son los cambios en las políticas públicas, igualdad de género e implementación de leyes y regulaciones que eliminan las barreras discriminatorias para las mujeres”. Por otro lado, destaca que las entidades financieras han desarrollado productos diseñados específicamente para mujeres emprendedoras o de menores ingresos, adaptando los criterios de acceso y mejorando las condiciones para que puedan acceder a financiamiento. También, la Educación Financiera, programas y/o iniciativas dirigidas especialmente a mujeres han logrado aumentar su conocimiento sobre cómo gestionar sus finanzas y cómo acceder a productos financieros, lo que ha facilitado su independencia económica. Sin embargo, a pesar de la evolución en la historia, existen brechas en acceso a créditos, en especial en zonas rurales. Ante ello, diferentes entidades financieras trabajan en estrategias de inclusión con enfoque de género. A continuación, un recorrido por la situación financiera de las mujeres en Ecuador. El acceso restringido a garantías es un desafío para los sistemas financieros. Muchas mujeres y otros sectores carecen de activos como propiedades o vehículos, lo que limita su capacidad para respaldar créditos. Esto reduce las oportunidades para las mujeres a la hora de emprender o expandir negocios y dificulta su inclusión financiera en Ecuador. Principales desafíos de las mujeresen el acceso al crédito Para Roberto Romero, uno de los principales desafíos a los que se enfrentan las mujeres al buscar créditos es la falta de historial crediticio, ya que muchas no poseen cuentas bancarias o tarjetas de crédito a su nombre, lo que impide construir un perfil financiero sólido. Además, la educación financiera limitada, en general, representa un obstáculo fuerte ya que sin conocimientos adecuados sobre productos financieros, tasas de interés y requisitos generales, resulta más difícil que accedan a financiamiento en condiciones favorables a sus necesidades. Otro desafío que representa para los sistemas financieros es el acceso restringido a garantías. Muchas mujeres, así como otros sectores de la población, no cuentan con activos a su nombre, como propiedades o vehículos, lo que limita su capacidad financiera para respaldar un crédito. Esto reduce sus oportunidades de emprender o expandir negocios y dificulta su inclusión financiera. El panorama de los créditos en Ecuador Marco Rodríguez, Presidente Ejecutivo de Asobanca, destaca la importancia del acceso al crédito para las mujeres en Ecuador, que constituyen el 51,3% de la población. Según el último censo del INEC, el 38,5% de los hogares son liderados por mujeres y el 33,4% de las ecuatorianas de 18 a 64 años son emprendedoras. Estas cifras subrayan la necesidad de garantizar financiamiento adecuado para satisfacer sus necesidades y fomentar su participación económica. “Los bancos privados están comprometidos con la inclusión financiera de las mujeres, ofreciendo productos y servicios que facilitan el acceso al crédito y fortalecen su estabilidad económica. Iniciativas como líneas de crédito especiales y programas de educación financiera ayudan a reducir brechas y crear oportunidades”, afirma. En 2024, la banca privada se convirtió en la principal fuente de financiamiento para mujeres, superando a cooperativas y banca pública. Según la Superintendencia de Bancos y Aval Buró, entre enero y noviembre de 2024, otorgaron el 39% de los nuevos créditos a mujeres, lo que representa USD 3.434 millones, con un 46% destinado a actividades productivas. Por su parte, Roberto Romero menciona que durante 2024, las entidades financieras públicas y privadas otorgaron en términos de monto total el 42% en créditos a mujeres, esta cifra se mantuvo constante respecto al periodo 2023, y si es comparada con 2022 representó un aumento de un punto porcentual. Al cierre de 2024 en términos absolutos, se colocaron cerca de USD 4.400 millones de créditos en el segmento de mujeres, destacando productos de crédito como: Consumo (51,3%), Microcrédito (26,8%) y Productivo (14%). En 2024, las operaciones de crédito otorgadas a mujeres representaron el 51% del total, un aumento respecto al 50% de 2023. La Superintendencia de Bancos reporta que entre enero y diciembre de 2024, se realizaron 1.294.621 nuevas operaciones de crédito, de las cuales el 52% fueron para mujeres, sumando USD 3.728 millones. Este aumento evidencia el enfoque en reducir las brechas de género. Las mujeres también lideran la transaccionalidad con los bancos En 2019, las mujeres representaban el 46,6% del número total de transacciones bancarias. Desde entonces, su participación ha crecido de manera significativa, alcanzando un notable 187% de crecimiento en 2023 en comparación con 2019 (año prepandemia), reflejando un avance sostenido en su inclusión financiera. Por otra parte, las tarjetas de crédito han sido otro pilar fundamental para impulsar la inclusión financiera de más mujeres en el país. Entre enero y noviembre de 2024, se sumaron 57.628 nuevos tarjetahabientes al sistema financiero formal, quienes realizaron 232.405 operaciones con tarjetas de crédito. Cabe destacar que el 50,3% de estos nuevos clientes fueron mujeres, lo que subraya el compromiso de la banca con la equidad de género a través de este importante producto financiero y, por ende, su decisión de empoderar económicamente a más mujeres, abriéndoles nuevas oportunidades para participar activamente en la economía formal. Con el fin de ampliar aún más el crédito para mujeres, los bancos privados han gestionado recursos de organismos multilaterales, de forma directa y a través de las emisiones de bonos temáticos, como los bonos de género. Los bancos han logrado colocar dos de este tipo emisiones como parte del financiamiento internacional que gestionan de forma proactiva. Estos instrumentos han impulsado el crecimiento de la cartera sostenible (social + verde), misma que en 2023 alcanzó los USD 3.855 millones, lo que representa un crecimiento del 14% (USD 463 millones) con respecto a 2022. De esta cartera, el 77,2% corresponde a financiamiento social y el 22,8% a financiamiento verde, consolidando el impacto del sistema financiero en sectores clave. “A lo largo de los años, el sistema financiero ecuatoriano ha jugado un rol crucial en el apoyo a las mujeres del país, incluso frente a los desafíos económicos y normativos que han marcado el contexto nacional”, menciona Roberto Romero. Productos financieros diseñados para mujeres Según la Superintendencia de Bancos, actualmente existen productos financieros diseñados específicamente para atender a las necesidades financieras de las mujeres. En general, estos productos buscan robustecer su acceso al crédito, fomentar el emprendimiento y fortalecer su independencia financiera. Algunos de los principales productos son: Créditos para mujeres emprendedoras: Dirigidos a empresarias y dueñas de pequeños negocios, con tasas preferenciales y plazos flexibles. Microcréditos para mujeres: Diseñados para trabajadoras informales o microempresarias, con requisitos accesibles y montos pequeños. Cuentas de ahorro para mujeres: Con beneficios adicionales como seguros de vida, educación financiera y tasas de interés especiales, entre otros. En América Latina, entidades financieras como Banco Pichincha han desarrollado líneas de crédito exclusivas para mujeres emprendedoras, obteniendo sus fondos a través de bonos temáticos alineados al factor social y colocados en el mercado de valores. Uso que le dan las mujeres al crédito que reciben En el portal estadístico de la Superintendencia de Bancos, se revela que a diciembre de 2024, las mujeres representan el 52% de las operaciones crediticias para adquirir activos fijos, como propiedades y vehículos. Además, en el financiamiento del capital de trabajo, las mujeres constituyen el 60% de las operaciones. En 2024, el principal destino de los créditos a mujeres fue actividades no productivas, con un 22% del total, seguido por capital de trabajo (14%) y activos fijos tangibles (6%). En 2023, estas cifras fueron del 24%, 12% y 5%, respectivamente. En total, estos destinos de crédito para mujeres sumaron USD 4.231 millones en 2024, representando el 96% del crédito otorgado a este segmento. A diciembre de 2024, las mujeres constituyeron el 52% de las operaciones crediticias para activos fijos tangibles y el 60% en financiamiento de capital de trabajo, según la Superintendencia de Bancos. Ránking de Bancos que más créditos otorgan a las mujeres La elaboración del Ranking de crédito por género implica la utilización de las bases de datos “volumen de crédito por género” del sistema financiero privado para el periodo enero-septiembre de 2024, obtenidas desde la fuente oficial, la Superintendencia de Bancos (SUPERBANCOS). En este caso, la fecha de corte (de descarga) corresponde al 20 de enero de 2025. La variable que se utilizó para la realización del presente listado es el monto de crédito otorgado a mujeres. Es así que, el presente Rk. comprende bancos del sistema financiero privado ordenados de mayor a menor según el nivel de monto otorgado a mujeres en el período enero-septiembre de 2024. Adicionalmente, se puede observar que la información se encuentra clasificada en diferentes grupos de bancos según el nivel de activos: bancos con activos superiores a USD 1.000 millones; bancos con activos entre USD 200 millones y USD 1.000 millones; y bancos con activos menores a USD 200 millones. Por: Cristina Guevara