Allí, en la calle Orellana, se encuentra un barrio rehabilitado, adornado con una cancha polifuncional, construcciones de distintos tamaños y casas antiguas donde en su salida a la calle, el comercio es latente. Recto, en medio del callejón, una construcción sobresale con un volado en su punto más alto. Es la casa de Rama Estudio, el estudio arquitectónico responsable de la rehabilitación de esta zona y cuyo enfoque se basa en construir a través de la optimización de recursos, por medio de la experimentación. Hola, Rama Han pasado más de diez años desde que Carla, Carolina y Felipe comenzaron el sueño de crear Rama. En este camino de bajos y muchos altos, los más de 50 proyectos relucen. Tal como cuentan, los clientes ya buscan al colectivo por su enfoque y el ideal que transmiten en sus obras. Sin embargo, esta historia de éxito que empezó en 2014, se remonta un poco más atrás. Todos compañeros de arquitectura en la PUCE. Carolina y Carla, amigas, compañeras de trabajo. Feli, un poco apartado. En esas épocas, yo y Carla nos juntábamos para los trabajos en grupo. No nos gustaba cómo trabajaba Felipe. Dice Caro. A mí no me caían bien. Ni me les juntaba. Responde Felipe Como es común, las percepciones cambiaron. Caro y Carla, al terminar sus másters -con un enfoque común en sostenibilidad-, se embarcaron en un proyecto juntas que derivó en ideas de construir bajo un nombre común. Sin embargo, en ese plan faltaba una pieza angular: Felipe. El amor por construir algo de valor creció, al igual que los sentimientos entre dos de tres miembros del equipo. “Una arquitectura menos invasiva y que no empiece de cero”. Con esa visión, Rama ha encaminado su respuesta a problemas espaciales, sociales y de entorno. Así, las ideas se hicieron realidad. Rama se constituyó, pero el mercado de viviendas -su interés macro- aún era raseo para ellos. “Empezamos en contra de todo y todos. Invertimos nuestros ahorros, y enfocamos nuestra esencia en rehabilitar un espacio en el centro-norte de Quito”, cuenta Carolina. Así nació Torno Co. Lab, el proyecto que cambió la historia de Carolina, Carla y Felipe. En su construcción se utilizó un 85% de material reciclado, como estructura y tabiques se utilizaron paneles metálicos obtenidos de CKD (Kit para ensamblaje de vehículos) en su mayoría de Asia, duelas de palets forman parte del entrepiso; se modularon restos de vidrios rotos de gran formato y ajustados al proyecto, forman parte del ingreso las puertas metálicas de la demolición de fábricas en el centro de la ciudad. Amigos suyos les aconsejaron postularse en la Bienal Panamericana de Arquitectura del 2014. Lo hicieron, y a pesar de competir con distintos proyectos regionales, de mediana y gran escala y con mayores montos de inversión, fueron los ganadores en la categoría “Rehabilitación y Reciclaje”. También te puede interesar: Vivir entre los árboles: Casa Tacuri de Gabriel Rivera Arquitectos Después de ganar el premio en la Bienal, siguieron 4 años difíciles donde la resiliencia y convicción hizo que RAMA no tire la toalla. Así, desde 2018, el estudio creció en número de proyectos, superando ya la cifra de 50 en su totalidad. Algunos proyectos innovadores Además de la rehabilitación de espacios, Rama se enfoca en la creación de productos mobiliarios y también en la construcción de viviendas privadas, locales, y hasta de un hotel que aún está en desarrollo. Casa Lasso: La primera casa que construyó el estudio.Se ubica en Cotopaxi en la zona de Lasso. Se plantea una arquitectura pasiva, pensada desde lo tradicional y el trabajo artesanal. Se piensa en materiales locales o de zonas cercanas, en mano de obra zonal que permita promover el aprendizaje y práctica de sistemas constructivos vernáculos. Casa Taller: La propuesta fue rehabilitar la casa rentera procedente de una autoconstrucción familiar durante 40 años, la misma que contemplaba 9 espacios de vivienda, 3 espacios comerciales y 3 baños. La preexistencia fue construida por etapas y cada una con diferente material y sistemas constructivos como adobe, tapial, losas de hormigón, entrepisos de madera, bloque, ladrillo zinc, teja, etc. También te puede interesar: Las zonas más buscadas para vivir en Ecuador