Con su victoria en el Abierto de Australia, Nadal completó 21 títulos en los cuatro grandes torneos del tenis profesional y superó con este triunfo a dos históricos del deporte que aún se mantienen en la carrera por liderar el conteo del Grand Slam: Novak Djokovic y Roger Federer. La final, que se disputó en Melbourne, se resolvió con una remontada épica de Nadal (6-2, 6-7, 6-4, 6-4 y 7-5), que se enfrentó al ruso Daniil Medvedev, en un partido que se prolongó más de cinco horas. Un partido extraordinario y emocionante Respaldado por una ruidosa multitud en Melbourne, Nadal jugó un partido magnífico que el periodista de la BBC, Jonathan Jurejko, ha catalogado como “uno de los triunfos más increíbles de este deporte, pero esta victoria de Grand Slam es la más sorprendente de su ilustre carrera", explica el periodista. El logro de Nadal se produce solo unos meses después de una lesión en el pie arrastra desde hace años y que casi le deja fuera de la competición. "No sabía si iba a volver a jugar al tenis hace mes y medio y es increíble verme ahora aquí con el trofeo en la mano. Muchas gracias por el apoyo de todos", dijo tras la entrega del trofeo. "Es sin duda uno de los momentos más emocionantes de mi carrera". Nadal agradeció a su equipo y a su familia "por estar en los momentos de más dificultad", y a la organización del Abierto de Australia por su "extraordinario" trabajo en la organización del torneo. La lesión lo limitó a un solo torneo en los últimos siete meses de 2021, mientras que un brote de coronavirus a mediados de diciembre lo dejó "muy enfermo, con fiebre". Esos contratiempos significaron que el Abierto de Australia fuera únicamente el segundo evento competitivo de Nadal en cinco meses, después de haber ganado una competencia de preparación en Melbourne Park a principios de enero. Nadal selló la victoria a las cinco horas y 24 minutos de partido, a las 01:11 (hora local de Melbourne). Fue la segunda final de Grand Slam más larga de la historia, a solo 30 minutos de la final de 2012 en Melbourne Park, cuando Nadal perdió ante Djokovic. "Dejando caer su raqueta al suelo, se quedó inmóvil y boquiabierto, con las manos en las caderas. Después de un cálido abrazo con Medvedev, caminó hacia su equipo y explotó de emoción", relata Jonathan Jurejko, quien presenció el partido en Melbourne. Anteriormente en su carrera, Nadal solo había ganado tres partidos en dos sets y el último de ellos llegó en Wimbledon en 2007 contra el ruso Mikhail Youzhny. Fuente: BBC