La Cámara de Comercio de Quito (CCQ) proyecta que, si se mantiene la inercia y la falta de acción actual, la ciudad cerrará 2021 con una caída de entre el 6% y 7% con respecto a los niveles de actividad económica que se tenía hasta 2019. En otras palabras, la reactivación ni siquiera iniciará este año y a la capital le tomará “mucho más tiempo” recuperarse de la crisis en comparación a otras ciudades cómo Cuenca y Guayaquil. Esa recuperación podría tomar dos años, es decir, recién volvería a los niveles prepandemia en 2023. ➤ Ver también: La reactivación en Quito: combatir el 14% de desempleo requiere de una estrategia urgente Quito fue la ciudad más afectada por la emergencia sanitaria, con una pérdida de USD 12.000 millones en ventas. Carlos Loaiza, presidente de la CCQ, dice que “Quito tiene el doble del promedio del desempleo nacional, alrededor de 14%”. Esta realidad se mantendrá hasta finales de año y es la demostración más clara de la postración económica de la ciudad. ¿Por qué Quito está en esa situación? Loaiza puntualizó que un factor decisivo es la falta de organización, liderazgo y gestión desde el Municipio de Quito. Actualmente se registra un 30% de ejecución del presupuesto y, de acuerdo con la CCQ, se ha descuidado completamente la inversión en seguridad, comercio y turismo e, incluso, en obra pública. Lo poco que se ha destinado para obra pública, según Leopoldo Ocampo, presidente de la Cámara de la Industria de la Construcción, se ha gestionado sin eficiencia. Así, la crisis del sector de la construcción se profundiza. Antes, representaba el 10% del total de la mano de obra contratada en la ciudad, pero ahora ni siquiera supera el 5%. Sin turismo y con más informalidad Raúl García, presidente de la Cámara de Turismo de Pichincha, explica que la recuperación en el sector turístico no se ha priorizado y las pérdidas siguen sumando. “El turismo en 2019 traía ingresos a la ciudad por USD 600 al año. Al momento, no hemos llegado ni al 30% de esta cantidad. Se esperaba que para 2021 la situación cambie, pero no se hace nada para recuperarlo”. Hasta ahora no ha habido apertura para flexibilizar y dar facilidades a los arrendatarios de locales municipales para pagar menos y en mayores plazos las cuotas de arriendos. Con eso, el sector de restaurantes, que está directamente relacionado con el turismo, tampoco ha tenido ni un mínimo de ayuda. Así, se está perdiendo la mayor parte del potencial económico del sector turístico. Antes de la pandemia, la capital constituía la puerta de entrada para 1,2 millones de turistas extranjeros. De ese total, el 75% se quedaban para visitar la Mitad del Mundo, la Iglesia de la Compañía de Jesús, entre otros. A la par, el aumento de la informalidad, ahonda los problemas económicos y de inseguridad. Vanessa Burbano, investigadora en temas empresariales, recalcó que se ha perdido tiempo valioso para estructurar, entre todos los sectores, un plan de reactivación para Quito; mientras los emprendimientos formales naufragan por las permanentes trabas. En Quito, más del 70% de los emprendimientos por necesidad que surgieron al inicio de la pandemia, ahora ya no existen. Fuente: ED