Arquitectura que marca tendencia Proyectos arquitectónicos de gran impacto han puesto a Quito en el mapa del diseño global: Iqon, del arquitecto danés Bjarke Ingels, combina 24 pisos, terrazas y vegetación integrada en su estructura. Qorner, del reconocido Moshe Safdie, sorprende con su elegante diseño en terrazas. Unique, del arquitecto Carlos Zapata, destaca por sus pisos al aire libre y formas innovadoras. Estas obras no solo transforman el skyline de la ciudad, sino que reflejan el crecimiento y la modernización del sector inmobiliario y creativo de la capital. Más allá de su arquitectura de vanguardia, Quito preserva su casco antiguo, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, con joyas históricas como la Basílica de San Francisco, la Iglesia de La Compañía y el Panecillo. También puedes leer: Una apuesta conjunta por la educación, la cultura y la convivencia para hacer de Loja una ciudad universitaria El barrio La Floresta se ha consolidado como un espacio creativo y bohemio, donde conviven galerías, estudios de arte y espacios de coworking que impulsan el talento local. La oferta culinaria también forma parte del atractivo quiteño. Restaurantes como Nuema, con su propuesta de degustación basada en ingredientes locales, o Pez Bela, con su innovadora reinterpretación de la gastronomía ecuatoriana, ofrecen experiencias que conquistan a visitantes nacionales e internacionales. El reconocimiento de Vogue confirma lo que locales y viajeros ya sabían: Quito es una ciudad que se vive con todos los sentidos, donde el diseño, la historia y la creatividad se combinan para ofrecer experiencias únicas. Con estos elementos, la capital ecuatoriana se posiciona no solo como un destino turístico, sino también como un centro de innovación y cultura en Sudamérica. Fuente: VOGUE