Moderna Alimentos es una empresa ecuatoriana de alimentos que, desde 1909, contribuye al desarrollo del país, pero también se ha convertido en un referente de compromiso y acción en temas de sostenibilidad. Bajo el liderazgo de Mariela Gómez, Directora de Asuntos Corporativos, la compañía ha logrado integrar prácticas sostenibles en cada eje de sus operaciones. En esta entrevista, profundizamos junto a la experta, sobre los avances, desafíos y futuras ambiciones de Moderna Alimentos en su camino por generar un triple impacto. ¿Cómo inicia el camino de Moderna Alimentos hacia la sostenibilidad? La sostenibilidad ha sido parte de nuestra esencia desde el principio. Inicialmente desde un enfoque filantrópico y social, pero en 2014, decidimos estructurar formalmente este compromiso, creando un departamento dedicado y asignando recursos significativos. Desde entonces, hemos ampliado nuestra visión para incluir no solo aspectos ambientales y sociales, sino también de gobernanza, buscando un impacto holístico en nuestra cadena de valor y organización. ¿Cuáles son las acciones más destacadas en los pilares ambiental, social y económico, que han generado mayor impacto? Tenemos una estrategia denominada M.A.S (Moderna Alimentos Sostenible): Más Gobernanza Efectiva; Más Producción Limpia; Más Cercanos; y, Más Productos Nobles, con el fin de tener una transversalidad a lo largo de la cadena. En el ámbito ambiental, hemos logrado que tres de nuestras plantas sean reconocidas por su ecoeficiencia: Quito, Manta y Cajabamba, una acreditación del Ministerio de Ambiente, Agua y Transición Ecológica, cuando existen, al menos, cuatro puntos verdes en operación. Además, nuestros programas de economía circular transforman desechos orgánicos, para hacerlos bio compost, para abono que es entregado a nuestros agricultores, a través del programa “Cultiva”, cerrando el ciclo. En cuanto a lo social, nos enfocamos en la equidad de género, mediante el programa DEI, con el objetivo de alcanzar un balance de al menos 40% de mujeres en posiciones de liderazgo, actualmente vamos al 30%, así que vamos por buen camino. Asimismo, nos involucramos activamente con nuestras comunidades, a través de iniciativas como impactar a alrededor de 1.400 niños y niñas en el Centro de Desarrollo Comunitario en Colta -nuestra planta más antigua-; pero también programas contra la desnutrición crónica infantil (2 de cada 10 ecuatorianos van a la cama sin cenar), trabajando por el ODS: Hambre Cero. En 2023 entregamos más de 60 toneladas que beneficiaron a aproximadamente, 100 mil personas. También te puede interesar: Formar a los empleados en sostenibilidad, clave en el éxito de las organizaciones Enfatizando el tema de equidad de género, ¿qué estrategias están implementando para aumentar su participación en roles de liderazgo? Tenemos un plan estructurado desde hace dos años, que va más allá de la ley, firmamos los Principios de Empoderamiento de Mujeres (WEPs, por sus siglas en inglés), que los aplicamos todos y tenemos una autoevaluación del cumplimiento, desde las políticas, programas de desarrollo de liderazgo, de mentoras y mentees, así como un marco legal interno, que fomentan un entorno inclusivo y de igualdad de oportunidades para el desarrollo profesional de las mujeres en nuestra empresa. Es un círculo completo, desde la selección del personal hasta el retiro. La integración de la sostenibilidad en toda la cadena de valor es fundamental. ¿Cómo trabajan con sus stakeholders? No puede haber una empresa exitosa en un entorno enfermo. Es responsabilidad de las organizaciones desarrollar a sus stakeholders. Es así que, Moderna Alimentos empezó a trabajar estrechamente con los productores de trigo y proveedores pequeños, a quienes convertimos en empresas ancla, ofreciéndoles apoyo y formación para que se regulen y tengan prácticas sostenibles. Pero el programa más fuerte es “Cultiva”, que tiene 12 años y ha beneficiando a más de 500 agricultores a lo largo de este tiempo; les entregamos semilla certificada del INIAP, acompañamos su siembra -si fuera necesario-, y compramos el 100% de su cosecha. También promovemos y capacitamos en buenas prácticas agrícolas. En nuestro proceso productivo, nos comprometemos tanto con nuestro personal como con nuestras prácticas ambientales y éticas. Como empresa de alimentos, fomentamos estilos de vida saludables, desarrollando productos beneficiosos, con un balance, donde el 80% de nuestros portafolio se clasifica en las categorías de semáforo amarillo y verde. Nos esforzamos por mantener esta proporción saludable, comunicándonos abierta y responsablemente con nuestros clientes, no solo a través de nuestras etiquetas, sino también atendiendo activamente sus necesidades y feedback. La comunicación efectiva es clave para evitar el “greenwashing”. ¿Cómo aseguran que su mensaje de sostenibilidad sea genuino y bien recibido? La transparencia y la autenticidad son fundamentales. Internamente, utilizamos plataformas como Workplace para compartir iniciativas y logros en sostenibilidad. Externamente, rendimos cuentas a través de memorias de sostenibilidad realizadas con estándares GRI y mantenemos una comunicación abierta con todos nuestros stakeholders, incluyendo clientes, comunidades y la academia. Además, participamos activamente en gremios y foros de sostenibilidad, compartiendo nuestro aprendizaje y colaborando con otros. Background Profesional: Mariela Gómez inició su carrera como economista en el sector financiero; y, posteriormente, se unió a Moderna Alimentos, donde tuvo la oportunidad de colaborar para diferentes áreas, logrando una visión integral de la empresa. “En 2014, completé una maestría en Gestión Empresarial, centrada en responsabilidad social. El tema de mi tesis, luego implementé en la compañía, dando origen al área de Responsabilidad Social. Desde entonces, hemos avanzado en sostenibilidad, alineándonos con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y colaborando con entidades como Naciones Unidas y CERES, lo que nos ha valido reconocimientos como empresa socialmente responsable y por nuestras prácticas sostenibles”.