Dotados con percepciones impulsadas por datos, los CFO tuvieron un papel crucial en ayudar a sus compañías a navegar a través de la tormenta de la pandemia de Covid-19. Hoy en día, a medida que estos líderes centran más atención en prepararse para el futuro, ha llegado el momento de asumir este nuevo rol. ¿Qué implica para un CFO ser adicionalmente un Director Financiero de Futuro? En términos simples, significa poseer la visión y agilidad para preparar a la empresa para lo que está por venir. También te puede interesar: Desde el amanecer hasta el anochecer: El papel de los cosméticos en nuestra rutina diaria Un informe de 2020 de Microsoft, “El Nuevo CFO: Conozca al Director Financiero de ‘Futuro”, amplía esta definición: “Los tomadores de decisiones financieras de hoy deben ser versátiles, rápidos y con mentalidad digital para poder anticipar y responder a circunstancias cambiantes constantemente. Aquellos posicionados para lograr el mayor éxito son visionarios a largo plazo, equipados con grandes ideas, la tecnología adecuada y la capacidad para anticipar cambios en un mundo impredecible.” El nuevo reto al que se enfrentan los Directores financieros, es el de evolucionar para convertirse en Directores Financieros de Futuro. Implica que, adicionalmente a llevar de manera eficiente sus responsabilidades tradicionales de: supervisión financiera, estratégia y planificación, gestión de riesgos, informes y liderazgo; estos deben asumir funciones tomando en cuenta objetivos como el crecimiento estratégico e innovador relacionados a la visión futura de la empresa. Bajo este contexto, estas son las formas en que los CFO pueden tener un impacto como DFF y ayudar a sus organizaciones a ser aún más ágiles y preparadas hacia adelante: Por: Guido Paez Puga | consultor financiero