La primera, de 8,6 kilómetros, es clave para la salida del ganado hacia los centros de faenamiento de la capital de Santo Domingo. La segunda, en cambio, lo es para la movilización de productos agrícolas, la pesca y la llegada de turistas. La intervención en ambas rutas quedó pendiente en 2020, por la pandemia del Covid-19. Las prefecturas, que tienen a su cargo la competencia vial en el área rural, tuvieron pocos recursos y lo disponible se destinó para la atención de la emergencia sanitaria. Esto se evidenció en la asignación presupuestaria para los caminos de tierra, ramales, lastre y asfalto. Santo Domingo, Guayas y Sucumbíos liberaron ese año menos presupuesto en comparación con el resto de las provincias. Las tres prefecturas gastaron cerca de USD 7 millones, un 85% menos que el presupuesto de 2019. La tierra tsáchila es la que menos invirtió. Estos datos los recoge el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) en su estudio sobre Información Ambiental y Económica de los Gobiernos Descentralizados del Ecuador. En los tres territorios se destinó apenas el 2% de todos los recursos que los gobiernos locales inyectaron para la vialidad rural, a escala nacional. Mientras que, en el resto de las jurisdicciones, la inversión fue 2,56 veces más que en estos tres territorios. Manabí aparece a la cabeza del ranking de provincias que más dinero empleó para la vialidad. No obstante, Guayas, con una inversión inferior, la supera cuando se calculan los recursos destinados para un determinado tramo de vía. Por ejemplo, el territorio manabita utilizó USD 5.356 para trabajar en cada km. Guayas, en cambio, invirtió USD 6.657. Esta provincia incluso supera a Azuay, que también presupuestó más recursos pues colocó USD 874 por cada km. En consecuencia, Guayas está pagando más por km, pero de forma global registra un monto de inversión menor. En todo el país, la ruralidad se benefició de 33.714,72 km mejorados, de los cuales apenas 2.056 son en Santo Domingo de los Tsáchilas, Guayas y Sucumbíos. Pese a la contracción económica por la pandemia, la inversión del año pasado en las 24 provincias se incrementó en 13,55% en relación con 2019. Sin embargo, fue un 24% menos que lo aportado en 2018.