Dicen que el fútbol y la economía son un estado de ánimo. Si es así, la Eurocopa 2024, que arrancó el pasado viernes 15 de junio en Alemania, parece destinada a generar un mayor impacto psicológico que económico. La credibilidad del ministro de Economía alemán, Robert Habeck, está por los suelos, al igual que la economía del país, con un PIB que cayó un 0,3% en 2023. De hecho, Habeck confía en el aumento de las "pernoctaciones y visitas a restaurantes", gracias a los 2.7 millones de visitantes esperados en los estadios. Basándonos en experiencias anteriores, el torneo alegrará a los aficionados y el gasto crecerá con los goles, aunque nadie se atreve a poner una cifra exacta. Se estima que los pedidos a domicilio de comida rápida aumentarán un 25% en las grandes ciudades durante los partidos, según Just Eat, líder europeo en el sector. Este porcentaje se observó en España durante la última final de la Champions League, por lo que es razonable extrapolarlo a otros encuentros importantes. También se espera un incremento en la venta de camisetas de las selecciones, beneficiando a Adidas y Nike. En Alemania, el consumo de cerveza dependerá del rendimiento del equipo nacional; si Kroos y su equipo avanzan, la cerveza fluirá como agua. También te puede interesar: El turismo de masas y su contribución a la economía mundial Los hoteles alemanes suelen tener alta ocupación durante estas fechas sin necesidad de la Eurocopa, por lo que no se espera un aumento significativo. Al contrario, el turismo de negocios se pospondrá o se desviará a otros destinos. Además, muchos visitantes locales se alojarán en casas de amigos y familiares para evitar los altos precios de las habitaciones. Los ingresos por derechos de televisión y entradas no irán a las arcas alemanas, sino a la UEFA, cuya sede está en Suiza. Los restaurantes están preparados para una mayor afluencia de comensales, aunque la experiencia de eventos similares, como el Mundial de Alemania 2006, sugiere que los aficionados preferirán perritos calientes, patatas fritas, entre otros. Además, es probable que disminuya la actividad nocturna en las noches de grandes partidos, es decir, casi todas las noches durante cuatro semanas. La renovación de televisores ya no es lo que era, ni siquiera coincidiendo con eventos como los Juegos Olímpicos. Ahora, la gente espera a Black Friday para realizar sus compras. Por otro lado, las salas de cine y teatro tendrán menor asistencia, mientras que los bares y pubs con grandes pantallas estarán llenos, invitando a compartir los partidos entre amigos. El tránsito de patrocinadores y sus invitados beneficiará a las empresas de alquiler de vehículos con chófer. En el comercio minorista no se esperan grandes aumentos, salvo en las tiendas especializadas en merchandising turístico. Los visitantes de los torneos de fútbol suelen viajar con equipaje justo, sin intención de renovar su armario. También te puede interesar: Precio de la gasolina extra subirá 25 ctvs y ecopaís 30 ctvs si Gobierno aplica plan para eliminar subsidios, indica ministro de Economía A diferencia de otras sedes de campeonatos, Alemania no ha necesitado grandes inversiones en infraestructuras, aeropuertos o estadios, ya que la mayoría de las obras se completaron hace años. El consumo de fútbol en streaming también aumentará hasta el 14 de julio, fecha en la que las 32 selecciones esperan seguir en Alemania. Según una encuesta de DE-CIX, principal operador mundial de puntos de intercambio de Internet, cuatro de cada diez españoles planean disfrutar la Eurocopa por streaming. Las redes sociales estarán muy activas con contenidos relacionados con la Eurocopa, y se espera que el 30% de los aficionados comenten los partidos en Internet. Las casas de apuestas también vivirán su mes más próspero del año, con Francia, Inglaterra y Alemania como favoritas para ganar el campeonato. Fuente: elEconomista