A medida que concluyen las vacaciones de verano y se retoman las actividades cotidianas, millones de personas volverán a pasar gran parte de su día dentro de edificios. Este escenario pone nuevamente en discusión qué características determinan el valor de los espacios que habitamos. Más allá de la ubicación o el diseño, factores como la eficiencia energética, el confort, la resiliencia y el desempeño durante todo su ciclo de vida adquieren mayor relevancia. En este contexto, Saint-Gobain presentó los principales resultados del Barómetro de la Construcción Sostenible 2026, que en esta edición incorpora la participación de países de América Latina, entre ellos México y Colombia. El estudio analiza la percepción de distintos grupos de interés sobre la construcción sostenible y los factores que están redefiniendo el valor de las edificaciones. Te puede interesar: Guayas acelera su plan de infraestructura con 15 obras financiadas por el Banco Mundial La construcción sostenible gana prioridad El 82% de los grupos de interés consultados en México y Colombia considera que impulsar una construcción más sostenible es una prioridad, frente al 65% registrado a nivel global. El resultado evidencia una mayor relevancia de aspectos como la eficiencia, el desempeño ambiental y la resiliencia dentro de las decisiones relacionadas con el desarrollo y la inversión en edificaciones. Esta percepción también se refleja en la forma de medir el valor de un inmueble. A nivel global, 47% de los grupos de interés considera que la construcción sostenible genera más valor que la construcción tradicional, al incorporar beneficios económicos, ambientales, sociales y patrimoniales. El porcentaje aumenta al 55% en México y al 69% en Colombia. El desempeño ambiental gana peso La reducción de la huella de carbono, el uso de energías renovables o descarbonizadas y el empleo de materiales con menor impacto ambiental aparecen entre los atributos más asociados con la construcción sostenible. Estos factores fueron identificados por el 62% de los grupos representativos en México y el 51% en Colombia, frente al 30% registrado a nivel global. Los resultados muestran que el desempeño ambiental empieza a ocupar un lugar más relevante dentro de los criterios utilizados para evaluar el valor y la sostenibilidad de una edificación. También puedes leer: China refuerza su liderazgo mundial en la construcción naval El sector privado, un actor relevante El estudio también identifica al sector privado como uno de los principales actores para acelerar la transformación del sector. El 52% de los grupos de interés en México y el 59% en Colombia considera que las empresas privadas vinculadas a la construcción y la edificación están mejor posicionadas para impulsar esta transición, frente al 38% a nivel global. El resultado refleja el papel que tienen las empresas en el desarrollo y adopción de soluciones que permitan responder a las nuevas exigencias ambientales, económicas y sociales del entorno construido. Este escenario adquiere mayor relevancia ante los desafíos de acceso a vivienda y desarrollo urbano. Se estima que actualmente más de 2.000 millones de personas carecen de un espacio adecuado para habitar, cifra que podría alcanzar los 3.000 millones para 2030. Esto plantea nuevos retos para la industria y aumenta la necesidad de desarrollar soluciones que permitan construir y renovar espacios con mejores niveles de eficiencia, resiliencia y sostenibilidad. Los resultados del Barómetro muestran que el concepto de valor de una edificación está evolucionando. Su ubicación y características físicas continúan siendo importantes, pero factores como los costos operativos, el desempeño ambiental, el impacto social y la capacidad de adaptación durante su ciclo de vida adquieren un peso cada vez mayor en la evaluación de los edificios. (I)