Se trata de un sesgo psicológico que puede llevar a las personas a tomar malas decisiones porque incentiva la impulsividad en vez de la visión a futuro, explican los expertos que por décadas han estudiado el tema desde el campo de la economía conductual o la psicología. También puedes leer: 15 de 20 sectores económicos decrecieron el segundo trimestre de 2024 Este sesgo psicológico, que también se estudia como una "gratificación postergada". Aunque con distintos nombres, el descuento hiperbólico ha sido estudiado desde hace siglos, cuando comerciantes (y hasta filósofos) buscaban entender la lógica del valor del dinero, el rendimiento del capital, o los intereses asociados a un préstamo según el costo y la oportunidad. Tratando de comprender estos fenómenos, en las últimas décadas, expertos se sumergieron en complejos cálculos matemáticos para entender y predecir las fuerzas que mueven las finanzas y la economía. Los psicólogos, desde su propio campo de investigación, se apasionaron por entender la manera en que funciona el cerebro humano y los sesgos cognitivos que operan al tomar decisiones. Si te ofrecen USD100 ahora y USD120 en una semana, ¿qué prefieres? Cuando tu decisión opera bajo el sesgo cognitivo, es probable que escojas tener menos dinero, pero antes. El sesgo en las decisiones financieras El descuento hiperbólico se activa cuando, por ejemplo, elegimos ver la televisión ahora en lugar de estudiar para un examen la semana que viene, comer pizza en vez de ir al gimnasio, o comprar algo innecesario hoy en lugar de ahorrar para unas vacaciones o para la jubilación. Aplicado a las finanzas, claramente el descuento hiperbólico no es un buen consejero cuando hay que tomar decisiones monetarias, como cuando pedimos un crédito para comprar un auto o la hipoteca de una casa. ¿Cómo superarlo? Una de ellas es utilizar "dispositivos de compromiso", como por ejemplo, definir planes de ahorro automático o establecer plazos que ayuden a evitar decisiones impulsivas. También puedes leer: La economía de Ecuador se contrajo un 2,2%, en el segundo trimestre de 2024 La segunda es el "compromiso previo", que consiste en evitar tentaciones futuras comprometiéndose de antemano a evitarlas. Puede hacerse programando inversiones periódicas o, por ejemplo, programando sesiones de ejercicio físico que no se puedan posponer fácilmente. Y la tercera es utilizar recordatorios (visuales, escritos, o conversaciones con otros) sobre los efectos positivos de mantener una decisión a largo plazo. Básicamente, se trata de retrasar un poco la gratificación para tener la certeza de que una decisión es adecuada. Fuente: BBC