Inversionistas, clientes y colaboradores buscan alinearse con empresas comprometidas con el medio ambiente y la responsabilidad social, lo que ha llevado a las organizaciones a priorizar estrategias sostenibles en 2025. Un cambio necesario para enfrentar el futuro La resiliencia ante conflictos geopolíticos y el cambio climático ha llevado a la sostenibilidad al centro de la agenda empresarial, especialmente en empresas familiares, según José Mario Rizo, socio de Salles Sainz Grant Thornton México. Este enfoque no solo busca adaptarse a las regulaciones ambientales, sino también impulsar la innovación, especialmente mediante la digitalización y el uso de tecnologías como la inteligencia artificial. El estudio "Deloitte 2024 CxO Reporte de Sustentabilidad" señala que el 50% de las empresas dedicadas a la investigación y desarrollo ya han comenzado a implementar soluciones tecnológicas para alcanzar objetivos climáticos, y otro 42% planea hacerlo en los próximos dos años. También te puede interesar : La reputación es un escudo clave para empresas resilientes Obstáculos para alcanzar la sostenibilidad A pesar del creciente interés, existen desafíos significativos que retrasan el progreso hacia modelos sostenibles: Falta de soluciones o suministros sostenibles suficientes (21%). Escaso apoyo político y acción gubernamental (21%). Temor a adoptar posiciones incorrectas que afecten la percepción pública (19%). Presiones de corto plazo provenientes de inversores y accionistas (18%). Estas barreras impiden que muchas empresas mantengan un ritmo competitivo frente a un mercado global en constante evolución. También te puede interesar :¿Qué empresas terminan el 2024 con la capitalización bursátil más alta del mundo? Cuatro pasos clave para avanzar hacia la sostenibilidad Para superar estos desafíos y consolidarse como empresas sostenibles, los líderes deben enfocarse en los siguientes aspectos: Estrategia clara: Establecer objetivos concisos y métricas precisas para guiar las acciones hacia la sostenibilidad. Según Deloitte, cuatro de cada diez empresas ya han transformado sus modelos de negocio basándose en criterios climáticos y sostenibles. Cultura laboral: Crear un entorno inclusivo y diverso que fomente el bienestar del personal es esencial para garantizar la coherencia en las estrategias sostenibles. Cadenas de suministro y gestión de datos: Monitorear el uso de recursos, reducir la huella de carbono y gestionar eficientemente los residuos son pasos fundamentales para minimizar el impacto ambiental. Inversión en tecnología: Destinar recursos para innovar procesos, mejorar la eficiencia energética y medir en tiempo real el impacto ambiental. Según Deloitte, el 69% de las empresas ha incrementado su inversión en sostenibilidad en el último año, mientras que el 20% destina más del 20% de su presupuesto a estas iniciativas. Un futuro sostenible está en juego El cambio hacia la sostenibilidad no solo protege a las empresas frente a la incertidumbre, sino que también fortalece la confianza de clientes, colaboradores e inversionistas. Sin embargo, avanzar hacia este objetivo requiere superar obstáculos estructurales y adoptar una visión de largo plazo. La sostenibilidad, más que una moda, se posiciona como el eje estratégico para las empresas que desean prosperar en un entorno de constante transformación. Fuente: El Economista