En Quito, la construcción de edificios ha crecido significativamente, concentrando el 23,1% de las viviendas proyectadas en el país para 2023. La ciudad enfrenta limitaciones de espacio, lo que ha impulsado un modelo de desarrollo vertical, especialmente en el norte central, donde más de la mitad de la construcción se realiza en altura. Este fenómeno se acompaña de una tendencia hacia departamentos pequeños, conocidos como “micro departamentos”, que buscan adaptarse a cambios demográficos y fomentar un estilo de vida más compacto y conectado. También puedes leer: Cuenca se convierte en la ciudad más cara para construir vivienda del país Por otro lado, Guayaquil presenta un panorama diferente. Con mayor disponibilidad de terreno y una cultura inmobiliaria orientada a viviendas unifamiliares, la ciudad concentra la construcción de casas pequeñas. Representa alrededor del 9% del total nacional de edificaciones a construir, con un marcado predominio de proyectos horizontales que responden a las preferencias locales y la topografía de la región. A nivel regional, la Sierra concentra la mayoría de los proyectos inmobiliarios, con provincias como Pichincha y Azuay liderando el número de viviendas en construcción. La Costa, donde se ubica Guayaquil, registra menos proyectos en comparación, mientras que cantones periféricos como Samborondón experimentan un crecimiento en la construcción residencial. Sin embargo, la construcción en Quito y Guayaquil ha mostrado una desaceleración durante 2023, con una caída del 23% en viviendas nuevas. Factores como el acceso restringido al financiamiento, incertidumbre política y cambios en la demanda han influido en esta tendencia, aunque zonas periféricas continúan creciendo. Tambien te puede interesar: Ecuador avanza en su Agenda de Crecimiento hacia 2040 El Municipio de Quito ha impulsado políticas para fomentar la construcción vertical, autorizando edificios de hasta 40 pisos en ciertas áreas y promoviendo incentivos para repoblar la ciudad. Esta estrategia busca aprovechar mejor el espacio urbano y reducir la expansión horizontal que genera mayores costos y problemas de movilidad. En resumen, la dinámica de la construcción en Ecuador refleja las particularidades de sus principales ciudades: Quito crece hacia arriba con edificios y departamentos pequeños, mientras Guayaquil mantiene la construcción de casas más pequeñas y horizontales. Estas diferencias marcan el rumbo del desarrollo urbano en el país y muestran cómo las ciudades se adaptan a sus retos y oportunidades. Fuente: La Hora.