Elias Barzallo, CEO de Uanataca, resaltó el valor del compromiso colectivo: “La responsabilidad que tenemos hoy es muy importante, aplaudo a quienes se han formado y se formarán como líderes. El trabajo de hoy es en equipo, y el mensaje es que la sostenibilidad y los ambientes neutros deben ser una cultura que fomentemos todos los días”. Invitó además a continuar con acciones locales, como plantar árboles en parques cercanos junto a familiares y vecinos. Por su parte, Patricio Ramón, Líder de Sostenibilidad de PwC Ecuador, reafirmó el compromiso corporativo: “Nuestra firma tiene una estrategia global y local enfocada en sostenibilidad y cambio climático, y esta iniciativa está alineada con ese compromiso”. También puedes leer: El 10% de los más ricos del planeta son responsables de dos tercios del calentamiento global La colaboración entre estas empresas y Cascos Verdes representa un modelo de alianza para impulsar la reforestación responsable y educación ambiental. Esteban Valencia, CEO de PwC Ecuador, invitó al resto de la comunidad empresarial a formar parte de esta iniciativas. “Todos somos responsables sobre el medio ambiente”, resaltó. Por su lado, Darwin Guerra, representante de la Secretaría de Ambiente del Distrito Metropolitano de Quito, destacó la importancia histórica del sitio: “Este lugar fue reforestado hace más de 15 años; podemos ver lo que quedó de aquella actividad y cómo el suelo ha cambiado, con microorganismos en simbiosis con los árboles”. Además, explicó que se sembraron especies frutales como el fitósporo, muy apreciado por las aves y polinizadores como las abejas, lo que contribuye a la biodiversidad local. Las plántulas sembradas, que tienen entre 12 y 24 meses de edad, incluyen especies como arrayán, fitósporo y yalomán, provenientes del Vivero Las Cuadras de la EPMMOP. Estas plantas son aptas para las características propias del terreno que antes fue utilizado como pastizal. La jornada en La Ecuatoriana se vivió con entusiasmo, alegría y compromiso. Los colaboradores se sumergieron en una experiencia importante en favor del planeta, entre sonrisas y esfuerzos para que las plantas sean sembradas de la mejor manera para tener árboles que combatan la preocupante huella de carbono en el país. El proyecto no solo contempla la siembra, sino también el mantenimiento periódico de las áreas intervenidas. Como explicó Darwin Guerra, se realizará mantenimiento cada tres meses de las plántulas. “Tenemos un compromiso con Cascos Verdes para continuar con estas actividades”, añadió. A pesar de las dificultades logísticas, el esfuerzo conjunto busca garantizar la supervivencia y el crecimiento de las especies sembradas. También puedes leer: Transforman microplásticos encontrados en sangre humana en objetos cotidianos Esta reforestación es un ejemplo tangible de cómo la cooperación entre instituciones públicas, empresas privadas y la comunidad puede generar un impacto positivo en la restauración de ecosistemas urbanos, contribuyendo a la mitigación del cambio climático y al bienestar ambiental de Quito. Cascos Verdes continuará así su labor para formar líderes conscientes con el medio ambiente, promoviendo un futuro más verde para todos.