Historia de dos hermanos Se trata de un negocio normal en un pueblo de Franconia, en el centro occidental alemán. Dos hermanos, Rudolf y Adolf Dassler elaboran zapatos deportivos y se ganan un nombre desde mediados de la década de 1920 en Herzogenaurauch, cerca de Núremberg. Con su marca “Gebrüder Dassler Schuhfabrik” (“Fábrica de zapatos de los hermanos Dassler”) se hacen conocidos en la localidad, apoyando uno que otro evento deportivo y vistiendo los piececitos de escolares preparados a mostrar su empeño y disciplina en las clases de gimnasia. Los pasos y el trote de los que usan estos zapatos tienen un andar discreto y sin grandes pretensiones.Es todo muy simple: se trata de hacer zapatos para hacer deporte. Adolf los diseña y Rudolf se encarga de que la gente los compre y que de a poco penetren en la comunidad y en los alrededores de la ciudad. Las pequeñas dimensiones del negocio no impiden que los hermanos marquen huella en el diseño de zapatos deportivos: en 1925 inventa Adolf el primer par de zapatos Nagelstollen, que tenían una suela de cuero con protuberancias especiales para el agarre sobre superficies húmedas como las de los campos de fútbol. La segunda guerra mundial se encargaría de dividir a los dos hermanos: Rudolf debe pasar un largo tiempo peleando, mientras que Adolf sólo debe pasar poco tiempo en uniforme y cargando su escopeta, pudiendo encargarse con más libertad del negocio familiar. En 1936 el corredor estadounidense Jesse Owens gana la medalla de oro en los juegos de Berlín calzando zapatos Puma. También te puede interesar: Nike, la historia del logo más famoso del mundo Rudolf pasa un largo tiempo en un campo de detención de los americanos desde el fin del conflicto, pudiendo salir libre en 1946. Su nieto, Jörg Dassler cuenta que “en el campamento de detenidos le habría contado un estadounidense que había sido denunciado por alguien muy próximo”. Desde entonces, Rudolf queda convencido que su hermano habría sido el "soplón". Los caminos se separan con rapidez: a un lado del río Aurauch, que pasa por medio del pueblo, se encuentra Rudolf, al otro Adolf. Adolf funda Adidas, Rudolf, Puma. En sus inicios, Rudolf Dassler le puso a la marca “Ruda”, como sigla de su nombre. El puma reflejaba una figura estoica y modesta en cuanto a diseño, que se esbozaba en sus primeros años con dientes y ojos, para simplificarse en la década de 1960 en el logo que hoy conocemos: una silueta del felino saltando y extendiendo sus extremidades frontales. Hasta el día de hoy hay deportistas que se identifican con Adidas y otros con Puma como marca identitaria. La “pelea” de la que han gustado de hablar los medios de comunicación se intensificó aún más durante la década de 1980, cuando ambos hermanos fallecieran y fueran enterrados en lugares distantes el uno del otro. Se dice que hasta el día de hoy el pueblo de Herzogenaurauch es una de aquellas locaciones de las historias de dos ciudades. Las familias del pueblo se dividen entre aquellas que trabajan para Adidas y las que lo hacen para Puma. Por generaciones, se miran a los zapatos y luego a los ojos. También te puede interesar: La historia de KFC: de jubilado endeudado a multimillonario a los 74 años El hijo de Rudolf Dassler, Armin, es uno de aquellos a quienes se les atribuye el surgimiento de la marca dentro del mercado internacional. Él asumiría una parte de la gestión en 1952, encargándose de los negocios en relación con Estados Unidos, para tomarla por completo a la muerte del fundador de la empresa a principios de la década de 1980. Armin convertiría a la marca en una sociedad de accionistas, llevándola a cotizar en las bolsas de valores de Múnich y Fráncfort en 1986. Puma Dentro de los factores de éxito, de acuerdo con consultores especializados, el truco habría estado en generar zapatos de deporte, pero también zapatos de diversión y lujo. De acuerdo con una conocida consultora estadounidense esta idea es “una estrategia de nicho. Se trata de lograr que las celebridades se pongan tus zapatos”. Entre 1987 y 1993, Puma perdía dinero de manera anual. Desde el año 1997 al 2003, las ventas de Puma crecían en un 30% al año. Era una explosión. Hoy, la marca factura alrededor de USD 6 mil millones anuales. Adidas Adi Dassler fundó adidas un 18 de agosto de 1949 porque quería aportar mejoras al rendimiento de los deportistas. Setenta años después, adidas ha demostrado que ha conseguido dejar huella no solo en el mundo del deporte, sino también en la moda, la música, la cultura, la sostenibilidad y otros ámbitos. La marca nombró a Sam Smith desde 1978 como la imagen de la marca, atribuyéndole un modelo de tenis con su nombre. Esta estrategia apoya a los USD 21 mil millones que la compañía genera anualmente. Fuente: Centro Alemán de Información para Latinoamérica, Statista, Adidas