Este crecimiento respondió al impulso de la actividad económica, con un mayor dinamismo en las ventas que aumentaron un 8,6% en 2025, hasta situarse en USD 266.276 millones, lo que representó un repunte de la demanda de servicios logísticos. En 2025, los ingresos de las empresas portuarias, de transporte, couriers y logística de carga crecieron un 8,4%, hasta alcanzar USD 9.291 millones. Esta tasa evidenció una tendencia a la expansión, luego de haberse desacelerado a 0,9% en 2024. En ese periodo, los ingresos del sector representaron el 3,5% de los ingresos totales de la economía, de acuerdo con el SRI. Al cierre de 2025, las firmas del sector generaron el 5,1% del empleo nacional, con más de 427 mil empleos directos, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC). Nueve de cada 10 puestos de trabajo son ocupados por hombres, con el 50,4% en la tasa de empleo adecuado, lo que revela una importante brecha de género en la contratación. Las actividades portuarias, de transporte y logística de carga se consolidan como un eje estratégico de la economía ecuatoriana, asegurando conexiones fluidas entre productores locales, consumidores y mercados globales. Su eficiencia eleva la competitividad empresarial y posiciona a Ecuador en cadenas de valor internacionales. No obstante, la coyuntura mundial (con el conflicto en Medio Oriente, la volatilidad en los precios de los commodities y las tensiones comerciales y arancelarias) ha incrementado los costos operativos y generado presiones sobre las cadenas de suministro y el comercio mundial, exigiendo agilidad y adaptabilidad para sostener el comercio interno y externo. También te puede interesar: Guido Jalil impulsa una agenda regional desde la Cámara Binacional Ecuatoriano Italiana y fortalece la expansión de Hunter A pesar de los desafíos, las proyecciones del BCE para 2026 anticipan un crecimiento moderado en el PIB del sector, cercano al 1%. La resiliencia será un factor clave para Ecuador, que además requiere medidas para mitigar los riesgos derivados de las fluctuaciones en los precios internacionales, la variabilidad en los costos del transporte y la incertidumbre en los mercados globales. La innovación tecnológica y las alianzas público-privadas se perfilan como instrumentos esenciales para enfrentar este entorno cambiante. Al capitalizar estas oportunidades, el sector no solo enfrentará la incertidumbre global con mayor solidez, sino que consolidará su rol como motor de competitividad y crecimiento económico sostenible. Por: Jonathan Guamán Ch., Ekos Research