El Proyecto Warintza, de Solaris Resources, se perfila como uno de los desarrollos más emblemáticos de la minería industrial en Ecuador. Ricardo Obando, Vicepresidente de Relaciones Gubernamentales y Comunitarias de Solaris, compartió los avances significativos del proyecto, los desafíos por venir, y el impacto de este modelo en la industria minera nacional e internacional. Desde su reactivación en 2018, el Proyecto Warintza ha experimentado una evolución notable. Durante más de una década, el proyecto estuvo suspendido debido a conflictos sociales y comunitarios. Sin embargo, la llegada de un nuevo equipo ejecutivo redefinió su enfoque, dando origen al modelo de minería participativa. Esta visión innovadora se basa en el diálogo y la construcción de consensos con las comunidades indígenas Shuar de Warints y Yawi, en la Cordillera del Cóndor. Actualmente, Warintza ha confirmado un depósito significativo de cobre, un mineral crítico para la transición energética y el desarrollo de nuevas tecnologías. Con más de 2.335 millones de toneladas de recursos minerales -entre indicados, inferidos y medidos- y un cumplimiento riguroso de estándares ambientales y sociales, el proyecto se ha posicionado como prioritario para el Estado ecuatoriano. De cara a 2025, Solaris se centrará en profundizar los estudios técnicos y conceptuales para avanzar hacia la construcción de la mina. El Modelo Warintza: Un referente para la industria El modelo de minería participativa implementado en Warintza ha transformado la relación entre Solaris y las comunidades indígenas. Tras superar un pasado marcado por conflictos, el modelo promueve la reconciliación y el empoderamiento comunitario. Las iniciativas incluyen programas de emprendimiento, logística, hospedaje, turismo y becas educativas para jóvenes Shuar. Estas acciones han permitido que las comunidades participen activamente en la cadena de valor del proyecto, sentando las bases para un desarrollo sostenible y autónomo. “Estamos en un momento de innovación y emprendimiento, donde las comunidades no solo participan, sino que lideran sus propios procesos de desarrollo”, destacó Obando. Además, Solaris trabaja para garantizar que el legado del modelo Warintza sea replicable en otros proyectos mineros, consolidándose como un ejemplo a nivel regional y mundial. Nueva visión corporativa Un cambio estratégico significativo es la reubicación de la sede principal de Solaris de Canadá a Suiza. Este movimiento busca enviar un mensaje de confianza y solidez a los inversores y al mercado internacional, atrayendo nuevos capitales y fortaleciendo la proyección global de la empresa. Paralelamente, la oficina en Ecuador se convertirá en la segunda sede, reflejando el compromiso de Solaris con el país y el desarrollo del Proyecto Warintza. En ese sentido, Ricardo Obando recientemente fue nombrado como Vicepresidente de Relaciones Gubernamentales y Comunitarias de Solaris, el cual representa un reconocimiento a su liderazgo y trayectoria en los sectores estratégicos. “Mi objetivo es demostrar que los profesionales ecuatorianos estamos a la altura de liderar proyectos de esta magnitud, aprendiendo de las mejores prácticas internacionales”, destacó Obando. Anteriormente fue Gerente País de Solaris en Ecuador y desempeñó un rol clave en la implementación del modelo de minería participativa del Proyecto Warintza, transformando conflictos en oportunidades de desarrollo conjunto con comunidades indígenas. En su nuevo rol, amplía su impacto al ámbito corporativo, liderando estrategias globales para fortalecer relaciones con stakeholders, atraer inversiones y garantizar el cumplimiento de estándares sociales y ambientales. “Este cargo refuerza mi compromiso de exportar el modelo de minería responsable de Warintza, demostrando que en Ecuador podemos desarrollar proyectos sostenibles que beneficien a las comunidades y al país”, añadió. Impacto del proyecto en Ecuador Con una inversión proyectada de USD 3.500 millones que en mayor parte se destinará a la fase de construcción de la mina, Warintza promete ser un motor de desarrollo económico en Ecuador. Se prevé la generación de 5.000 empleos directos en la fase de construcción y 2.000 en la etapa de operación. Este impacto se extenderá a través de encadenamientos productivos, generación de tributos y una dinamización de las economías locales en Morona Santiago. Además, Solaris trabaja en estrecha colaboración con el Gobierno ecuatoriano para garantizar la infraestructura necesaria, incluyendo un suministro energético de 230 megavatios para la operación de la mina. Estas inversiones no solo beneficiarán al proyecto, sino que también fortalecerán la infraestructura regional, contribuyendo al desarrollo del país. Con una vida útil estimada de 35 a 40 años, el Proyecto Warintza plantea desafíos y oportunidades. Solaris busca consolidar el modelo de minería participativa, integrando a las comunidades locales en la cadena de valor y promoviendo el desarrollo sostenible. “Estamos comprometidos a garantizar condiciones justas para las generaciones actuales y futuras, respetando la biodiversidad y la riqueza cultural del territorio”, enfatizó Obando.