En el caso de Ecuador, desde el 2019 hasta el 2022, el Ministerio de Ambiente, Agua y Transición Ecológica (MAATE), el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en Ecuador (PNUD) e instituciones científicas, académicas y otros actores, bajo el financiamiento de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA por sus siglas en inglés) trabajaron en la generación de información para la toma de decisiones respecto a política pública ambiental, basadas en evidencia científica. También te puede interesar: Los pañales usados tendrán una segunda vida como materiales de construcción Ahora, Ecuador cuenta con datos geoespaciales verificados y vigentes bajo la temática ambiental. Permitirá incentivar planes, políticas y estrategias en más campos de la ciencia. Además, le facilitará el monitoreo de metas e indicadores específicos, relacionados con la Agenda 2030. Matilde Mordt, representante residente de PNUD Ecuador, reconoció la importancia de los datos y la información recabada como un factor clave para la preservación de la biodiversidad. Y resaltó el trabajo conjunto como una oportunidad para “el diseño e implementación de programas y proyectos con un enfoque integral, que ubiquen a la biodiversidad en el centro de las decisiones políticas del país”. Fuente: El Oriente