El archipiélago de Galápagos, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, enfrenta crecientes desafíos derivados del cambio climático y la expansión de especies invasoras. Para comprender estos efectos se puso en marcha GArua (Fog-dependent water relations and plant invasion in the Galápagos ARchipelago Under climAte change), un proyecto de investigación desarrollado por la Dirección del Parque Nacional Galápagos (DPNG), la Fundación Charles Darwin (FCD) y la Universidad de Marburg (Alemania), con el financiamiento de la Fundación Alemana para la Investigación (DFG). También te puede interesar: Ecuador registra por primera vez tres especies de abejas carpinteras y obtiene su huella genética Durante cuatro años, los investigadores analizarán cómo el calentamiento global podría modificar la formación de la garúa, la neblina que cubre las partes altas de las islas y que constituye una fuente esencial de agua para los ecosistemas terrestres y las comunidades que habitan el archipiélago. La garúa, una fuente natural de agua Los bosques húmedos de Galápagos albergan especies como musgos, helechos, líquenes y orquídeas que dependen directamente de la humedad aportada por la garúa. Esta neblina también contribuye a la recarga de acuíferos, garantizando el abastecimiento de agua dulce tanto para la biodiversidad como para la población local. El proyecto evaluará cómo el cambio climático podría alterar este ciclo natural y de qué manera la presencia de especies invasoras podría acelerar la transformación de estos ecosistemas. La ciencia detrás del proyecto GArua Los científicos estudiarán el impacto de estos cambios sobre los bosques de Scalesia, la biodiversidad endémica, la disponibilidad de agua dulce, la expansión de especies invasoras y el funcionamiento del ciclo hidrológico de Galápagos. Para ello instalarán parcelas permanentes de monitoreo en las zonas altas de Santa Cruz, donde recopilarán información sobre vegetación nativa e invasora, condiciones del suelo, microclima y disponibilidad de agua. Además, desarrollarán experimentos ecológicos y modelos predictivos que permitan anticipar cómo evolucionarán estos ecosistemas bajo distintos escenarios de cambio climático. Los resultados del proyecto GArua servirán como base científica para orientar futuras estrategias de conservación en Galápagos. Comprender cómo evolucionará la disponibilidad de agua y la respuesta de los ecosistemas permitirá fortalecer la protección de uno de los patrimonios naturales más importantes del mundo frente a los efectos del cambio climático. Fuente: Fundación Charles Darwin / Parque Nacional Galápagos