El proyecto, financiado por el programa Horizonte Europa, reúne a 17 socios estratégicos con el objetivo de acelerar la llegada al mercado de soluciones biológicas que reduzcan la dependencia de materias primas fósiles y de recursos alimentarios. La iniciativa apuesta por el uso de cinco especies de microalgas para generar productos de alto valor añadido: diatomeas, Arthrospira (spirulina), Tetraselmis, Nannochloropsis y Chromochloris zofingiensis. Estas microalgas permitirán desarrollar aplicaciones en distintos sectores industriales. Entre ellas se incluyen colorantes naturales e ingredientes ricos en proteínas para alimentos, componentes para piensos destinados a la alimentación de salmón, aceites y compuestos para cosméticos, así como ésteres biológicos para lubricantes y materiales sostenibles para envases y biomateriales. Te invitamos a leer: Mujeres amazónicas fortalecen su liderazgo a través de una escuela que busca expandirse en el país El objetivo es impulsar una producción más sostenible, aprovechando el potencial de las microalgas como fuente renovable de compuestos funcionales. Dentro del proyecto, AIMPLAS trabaja en el desarrollo de materiales sostenibles para envases elaborados a partir de compuestos y polímeros derivados de microalgas. Entre las líneas de trabajo se encuentran: Recubrimientos barrera reciclables para papel, resistentes al agua y la grasa, como alternativa a estructuras multicapa tradicionales de papel y polietileno. Envases cosméticos activos, que incorporan compuestos derivados de microalgas para mejorar la estabilidad de los productos y reducir el uso de conservantes. Estas soluciones buscan reducir el impacto ambiental de los materiales de envasado y fomentar modelos de producción más circulares. Fuente: AIMPLAS