Para hacerle frente a esta amenaza, Jimmy Japón, estudiante de Biología en la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL), está al frente de un proyecto que busca reducir el riesgo de incendios en ocho hábitats de la especie durante las temporadas secas de 2025 y 2026. Esta vizcacha fue vista por primera vez en 2005 y no se describió científicamente sino hasta 2009. Hoy por hoy, se conoce una sola población confirmada, ubicada en el cerro El Ahuaca, en la provincia de Loja, donde los estudios calculan que apenas sobreviven unas pocas decenas de individuos. Justamente por esa distribución tan reducida, los investigadores han pedido que se la declare en peligro crítico de extinción y han insistido en que urgen acciones concretas para asegurar su supervivencia. Te puede interesar: Desde Ecuador a París: La primera ecuatoriana en la Champions League El proyecto, que lleva por nombre "Contingency plan to mitigate the risk of forest fires in 8 habitats of the Ecuadorian viscacha during the dry seasons of 2025 and 2026", propone una estrategia integral de prevención en la que participan comunidades locales, autoridades, organizaciones no gubernamentales y la academia. La meta es clara: disminuir el impacto de los incendios en los ecosistemas donde vive la vizcacha y, al mismo tiempo, fortalecer la capacidad de respuesta de las comunidades ante este tipo de emergencias. Jimmy Japón cuenta que el proyecto ha servido, además, para involucrar directamente a los habitantes de las zonas de estudio en tareas de conservación y monitoreo. Según explica, muchas personas arriesgan su vida combatiendo incendios forestales, y por eso la iniciativa busca abrir espacios de participación y empleo que motiven a cuidar la biodiversidad y el territorio. El estudiante advierte que la expansión de especies vegetales exóticas, como el pino, está aumentando el riesgo de incendios y alterando el equilibrio natural de estos ecosistemas altoandinos. A esto se suma la erosión del suelo que deja el fuego a su paso, un daño que puede dificultar la recuperación del hábitat y golpear con más fuerza a especies que, como la vizcacha ecuatoriana, ya tienen poblaciones muy reducidas. Japón hace también un llamado a reforzar la educación ambiental desde las universidades. Para él, la conservación no debería ser un tema exclusivo de las carreras de ciencias naturales, sino un compromiso que atraviese todas las disciplinas, de modo que los futuros profesionales, sin importar su campo, entiendan los desafíos ambientales del país y puedan aportar soluciones desde su propia área de conocimiento. FUENTE: UTPL