Por: Constructores Positivos Ecuador atraviesa uno de los momentos más complicados en su historia en materia de seguridad y economía. En medio de este escenario hay sectores como el de la construcción que trabaja constantemente para seguir ofreciendo oportunidades laborales y sobre todo ayudar a dinamizar la economía ecuatoriana a través de más fuentes de empleo y mayor oferta inmobiliaria. En el sector de la construcción, el enfoque en la vivienda es crucial. Según varios analistas, el crecimiento de este sector se ha ralentizado y es necesario que se tomen medidas urgentes para evitar un estancamiento. Los objetivos para el 2024 no han cambiado desde el clúster de Constructores Positivos: reducir el déficit de vivienda e infraestructura; generando soluciones asequibles, eficientes, sustentables y formales. Pero, para cumplir con este objetivo es importante caminar de la mano con instituciones como el Banco del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (Biess), que lamentablemente, entregó menor cantidad de presupuesto en créditos hipotecarios en el 2023 en comparación con años anteriores. También te puede interesar: ¿Qué es Revit de Autodesk y para qué sirve? Para este 2024, el sector de la construcción espera un fortalecimiento en la estrategia del Biess para la colocación de más créditos hipotecarios y además que haya una mejora en las características de otros créditos para vivienda terminada de segmentos medios. Es importante que se amplíen los plazos y además se revisen las tasas de intereses. Entre las proyecciones para este 2024 también están la innovación y la sostenibilidad. A medida que pasan los años, el mundo espera mayor conciencia ambiental y más responsabilidad a la hora de comprar una casa o departamento. La innovación también acompaña a los objetivos del 2024. En este año se habla de la Construcción 4.0 que transforma la forma en que se planifican y ejecutan los proyectos y en las cuales se puede captar inversión. El 2024 trae algunos desafíos para el sector de la construcción pues las previsiones económicas no son alentadoras, aún así hay que cumplir con múltiples desafíos para que el déficit de vivienda se reduzca y el porcentaje de ecuatorianos que sueñan con tener una vivienda propia, crezca.