Proveedores + Certificaciones = Productividad
Una certificación es una carta de presentación. Según Denisse Estrada, Performance Assessment Coordinator de SGS, antes de contratar un servicio debe realizar una auditoria externa de cumplimiento personalizado para evaluar sus fortalezas y oportunidades, de acuerdo a los puntos que cada cliente requiere controlar según su naturaleza, políticas y objetivos.
El proceso de evaluación de proveedores tiene dos etapas: levantamiento inicial con el cliente de los puntos críticos de evaluación y una segunda etapa donde el proveedor es auditado. En base a cumplimientos, los informes son entregados a los clientes para su revisión y análisis. Las evaluaciones de proveedores representan un diagnóstico de la gestión de los proveedores, que sirve como una herramienta de mejora continua y permite transferir conocimiento entre lo que un clientes espera de su proveedor.
Estas verificaciones o certificaciones, explica Patricio Mariño, Director Nacional de Ventas de Cinascar del Ecuador, impactan de manera directa en la productividad de una empresa pues los tiempos de demora o perdidos por causa del proveedor se relacionan directamente con la gestión de la empresa. Por eso existen los llamados sistemas “just in time” que minimizan esos tiempos y también el costo financiero en empresas de producción. En empresas de servicios un proveedor demorado puede retrasar la cadena de servicio final, generando baja de productividad y eficiencia general, reflejado en mayor tiempo invertido en procesos que usualmente no requieren tanto tiempo, dejando de lado otras tareas importantes.
Y en varias industrias, es más notorio pensar si se trabaja o no con proveedores calificados y certificados; por ejemplo, en la industria automotriz es más notorio, ya que un proveedor incumplido retrasa toda la cadena, y el responsable final a los ojos del cliente es la empresa, no el proveedor del bien o servicio, generando insatisfacción y posible pérdida de clientes.
Estas verificaciones o certificaciones, explica Patricio Mariño, Director Nacional de Ventas de Cinascar del Ecuador, impactan de manera directa en la productividad de una empresa pues los tiempos de demora o perdidos por causa del proveedor se relacionan directamente con la gestión de la empresa. Por eso existen los llamados sistemas “just in time” que minimizan esos tiempos y también el costo financiero en empresas de producción. En empresas de servicios un proveedor demorado puede retrasar la cadena de servicio final, generando baja de productividad y eficiencia general, reflejado en mayor tiempo invertido en procesos que usualmente no requieren tanto tiempo, dejando de lado otras tareas importantes.
Y en varias industrias, es más notorio pensar si se trabaja o no con proveedores calificados y certificados; por ejemplo, en la industria automotriz es más notorio, ya que un proveedor incumplido retrasa toda la cadena, y el responsable final a los ojos del cliente es la empresa, no el proveedor del bien o servicio, generando insatisfacción y posible pérdida de clientes.