La protección de datos personales en Ecuador atraviesa una etapa decisiva. A cinco años de la Ley Orgánica de Protección de Datos Personales, el país avanza en su consolidación, pero enfrenta un reto mayor: pasar del cumplimiento formal a una transformación real en la forma en que las organizaciones gestionan información, confianza y riesgo. Fabrizio Peralta-Díaz, Superintendente de Protección de Datos Personales, sostiene que el nivel de preparación empresarial aún es heterogéneo. Hay organizaciones que ya integran gobernanza y gestión de riesgos, mientras otras ven la normativa como una carga. “La protección de datos debe asumirse como una inversión estratégica”. Uno de los principales errores es creer que cumplir significa tener políticas, avisos o cláusulas sin cambios reales en los procesos internos. Para Peralta-Díaz, la adecuación debe reflejarse en la operación diaria, con medidas técnicas, organizativas y jurídicas acordes a cada realidad. “El cumplimiento no puede ser meramente de papel”. La Superintendencia registra 11.516 delegados del sector privado en el Sistema Nacional de Registro de Datos Personales (SIS PDP), la plataforma oficial donde las organizaciones reportan información clave sobre su gestión de datos y responsables de cumplimiento. Para Peralta-Díaz, esta figura no debe ser formal ni accesoria. “El delegado no es una figura decorativa, es un actor estratégico”. También te puede interesar: “La tecnología debe ser la columna vertebral de la operación” En el frente tecnológico, las empresas deben priorizar control de accesos, autenticación multifactor, cifrado, monitoreo, gestión de vulnerabilidades, respaldos y continuidad del negocio. La protección debe incorporarse desde el diseño de sistemas y procesos, no como una corrección posterior. “La seguridad debe construirse desde el diseño”. La ciberseguridad, la trazabilidad y la gobernanza de datos cumplen un rol transversal. No basta con herramientas aisladas: se requiere registrar accesos, auditar modificaciones, definir responsabilidades y alinear la gestión de datos con estándares como ISO/IEC 27001 e ISO/IEC 27701. “Estas herramientas deben integrarse a la estrategia institucional”. Sectores con mayores desafíos Salud, financiero, tecnológico, sector público y mipymes enfrentan desafíos particulares. En salud, el tratamiento de datos sensibles exige mayor cuidado; en finanzas y tecnología, el volumen y la automatización elevan el riesgo; y en pymes, el reto suele estar en recursos, conocimiento y capacidades internas. “El desafío central está en el nivel de madurez”. Para Peralta-Díaz, la sanción por sí sola no consolida sistemas sólidos. La clave está en generar conciencia, fortalecer capacidades y comprender que la confianza no se construye con declaraciones, sino con prácticas. “La protección de datos es una condición para competir y operar responsablemente en la sociedad digital”.