“Productividad: la clave del crecimiento” fue el tema que trató el ejecutivo en este espacio. Y arrancó hablando sobre un estudio reciente que publicó McKinsey Global Institute alrededor de la historia de productividad en las regiones en los últimos años. También te puede interesar: ¡Con casa llena inicia el evento Gran Guayaquil Productivo 2024! Para esto, hizo un breve recuento histórico de la productividad en los últimos 25 años. En 1997, la mediana de productividad a nivel global estaba en USD 7.000 que generaba cada persona. Durante estos años, factores como el acceso a Internet, las conexiones celulares y más han cambiado lo que significa y cómo se ve la productividad en el mundo. En 2022, la productividad se sextuplicó. “Es decir que en 25 años hemos logrado que cada persona en el planeta produzca seis veces más beneficio económico para la sociedad”, afirmó Espinoza durante su intervención. “Es uno de los saltos más importantes de desarrollo económico a nivel global”. Tras dar esta visión general de la evolución de la productividad en el tiempo, pasó a abordar este indicador en Latinoamérica. Si bien la era de los mercados, como la llamó Espinoza, tuvo un impacto positivo para el crecimiento de la productividad en el mundo, esto no se vio reflejado en Latinoamérica. Si bien entre 1997 y el 2007 hubo un ligero crecimiento, desde 2007 hasta 2022 se ha presentado un decrecimiento. Una cifra importante es que la productividad media de los latinoamericanos llegaba a los USD 37.000 generados por persona en 1997. Y esta pasó solo a USD 43.000 en 2022, muy por debajo de la tendencia global de crecer seis veces. Y en comparación a otros países o regiones como China o las regiones emergentes de Asia, se evidencia más esta ralentización en el avance de la productividad. En el caso de Ecuador, sucedió algo similar a lo que pasó en la región. “El Ecuador ha sido uno de los países que a nivel de productividad ha crecido menos en los últimos 25 años. Somos de los países que a nivel de productividad no hemos logrado apalancar el crecimiento global y nos hemos quedado incluso detrás de un crecimiento regional”, aseguró Espinoza durante su charla. Ante esta situación, el ejecutivo de McKinsey & Company habló sobre las explicaciones y posibles acciones. Por un lado, se entiende este desempeño de productividad en el país porque es una economía muy ligada a los commodities, lo que la expone más a factores externos cambiantes. Pero el experto habló del papel protagónico que tienen las industrias para potenciar la productividad. También puedes leer: Crear valor público, el mayor reto colectivo. El caso de Proantioquia Y aseguró que es necesario direccionar los esfuerzos. Afirmó que una alternativa es generar mayor valor agregado en las industrias que han ganado fuerza, como el camarón y el cacao, entre otras. Lo importante es mejorar la planificación y comenzar a ser mayores exportadores de valor agregado y conocimiento.