Según un estudio del Banco Mundial y la OIT, entre el 2% y el 5% de los empleos en la región podrían ser completamente automatizados. Lejos de ser una amenaza, esta tecnología se presenta como una herramienta capaz de multiplicar la productividad. La velocidad, precisión y eficiencia de estos sistemas es innegable, pero no significa que el talento humano quede obsoleto. La clave, según expertos de Stanford HAI, está en combinar la capacidad de la IA con el criterio, el contexto y la intuición humana. Fuente: Stanford University - Banco Mundial