Como parte de esta nueva forma de gestión de los negocios, se aplican los principios de valor compartido, en el que las empresas además se preocupan por el entorno social: colaboradores, sus familias y actores de su cadena de valor. ¿Qué implica la sostenibilidad en la industria alimentaria? Implica poner en marcha prácticas y políticas que minimicen el impacto ambiental, promuevan la equidad social y garanticen la viabilidad económica a largo plazo. Si bien la producción y distribución de alimentos a mediana y gran escala podría tener efectos significativos en el entorno, las industrias están apostando por un futuro más verde a través de la adopción de prácticas sostenibles que permitan la eficiencia y ahorro de recursos, la reducción del desperdicio y la mitigación de riesgos a través de distintas acciones: Acciones sostenibles del sector Agricultura sostenible, gracias a la aplicación de prácticas agrícolas que minimizan el uso de productos químicos y pesticidas, protegen la biodiversidad, conservan el agua y el suelo, y promueven la salud del ecosistema. Fortalecimiento de la cadena de valor, siendo las empresas las que impulsan la articulación entre los actores de las cadenas agroalimentarias para potenciar su desarrollo, contemplando la visión desde el consumidor como el principal actor de ésta y fomentando la coordinación de los demás actores para satisfacer las necesidades de la ciudadanía a escala nacional e internacional. Reducción del desperdicio de alimentos, al implementar medidas para minimizar el desperdicio de alimentos en todas las etapas de la cadena de suministro, desde la producción hasta el consumo. Eficiencia energética y reducción de emisiones, contemplando la adopción de tecnología para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. La gestión de sostenibilidad en la industria alimentaria es un desafío continuo y requiere un enfoque integral, razón por la cual la Asociación Nacional de Fabricantes de Alimentos y Bebida (ANFAB), recientemente consolidó un acuerdo de cooperación con SICMA, consultora medioambiental, para que los distintos actores del sector vinculados al gremio puedan, gracias a programas de asesoría y acompañamiento, enfrentar los desafíos más apremiantes relacionados con el cambio climático, la descarbonización y el cumplimiento de la Agenda 2030 de Naciones Unidas. También te puede interesar: Frutas del Carchi ingresan a cadena de supermercados Varias empresas, que son socias de ANFAB, ya cuentan con Memorias de Sostenibilidad alineadas a normas internacionales. Sin embargo, en los últimos años, muchos emprendimientos del sector también han tomado fuerza y nuestro trabajo tiene el interés de permitir que las MIPYMES se inserten de igual manera a este nuevo mundo sostenible, como actores clave de la industria transformadora. Solamente con esa garantía podrán aplicar plenamente todos los principios de sostenibilidad, para garantizar un desarrollo económico.