Sin embargo, es importante destacar que existen varios tipos de auditoría, cada uno con un objetivo diferente y realizado por distintos agentes. Auditoría Externa La auditoría externa implica la revisión de los procesos de una empresa por parte de un auditor que no forma parte de la misma. En general, se contrata a una empresa auditora externa para realizar esta tarea. El objetivo de la auditoría externa es obtener una perspectiva imparcial de un tercero que no tiene relación con la compañía evaluada. Auditoría Interna Es realizada por los miembros de la propia compañía. En este caso, el objetivo es revisar los procesos que tienen lugar en la empresa y proponer soluciones. La auditoría interna es voluntaria o, como mucho, solicitada por la gerencia. Auditoría Forense Implica examinar evidencias para identificar fraudes y delitos conscientes y voluntarios relacionados con actos de corrupción mediante la realización de investigaciones legales. Este proceso requiere una amplia variedad de conocimientos específicos, desde la contabilidad hasta la informática y el derecho, para analizar las pruebas que ayuden a aclarar los actos ilegales. Auditoría Operativa Este tipo de auditoría busca revisar los procedimientos que forman parte del día a día y mejorar el nivel de productividad. Puede ser realizada tanto por un agente externo como por uno interno. También te puede interesar: Cinco beneficios de contratar un socio auditor externo Auditoría Informática Es una evaluación de los sistemas informáticos y, si el caso lo exige, actualizarlos y adaptarlos a los requerimientos del contexto. Los dos principales tipos de auditoría informática son las que se realizan en sistemas informáticos (SIC) y las de procesos electrónicos de datos (PED).