Hoy, con presencia en 22 clínicas en 6 provincias, más de 5.600 pacientes atendidos y un equipo humano de más de 1.200 compañeros de equipo, DaVita Ecuador celebra su primer año con un mensaje en mente: la salud va más allá del tratamiento… es también cercanía, empatía y compromiso. “DaVita” en italiano significa “dar vida”, y eso es justamente lo que se busca todos los días. Acompañar a quienes viven con enfermedad renal crónica, una condición que afecta cada aspecto de la vida de una persona. Muchos de estos pacientes deben acudir tres veces por semana a sesiones de diálisis que duran cuatro horas, por eso, el entorno donde se atienden debe ser más que un centro médico: debe ser un espacio de apoyo, respeto y cuidado humano. Pero DaVita es más que un prestador de servicios de salud. Es una comunidad que cuida con mente, corazón y manos. Así se vive lo que llaman “la manera DaVita”: una cultura donde el cuidado empieza desde dentro. Porque quienes cuidan, también merecen ser cuidados. En su primer año en Ecuador, DaVita ha impulsado jornadas de reforestación, programas de salud renal y campañas que motivan el estar activos, porque en su trilogía de cuidado es clave: la comunidad, los compañeros de equipo y los pacientes, porque salud también se construye en conjunto. La visión de futuro es clara: seguir creciendo, generando empleo, educando y, sobre todo, visibilizando lo que es la enfermedad crónica renal. Porque detrás de cada tratamiento hay una historia, una familia y muchos sueños. DaVita y su búsqueda inquebrantable de un futuro más saludable, sigue avanzando en el país. DaVita Ecuador un año construyendo comunidad con propósito.