Entre 2019 y 2024, los videos deepfake aumentaron en un 550 %, según datos de Security Hero. Esta tecnología, combinada con bots avanzados, está distorsionando la percepción de lo real, erosionando la confianza y abriendo la puerta al fraude digital. Una encuesta de Ipsos de 2024 revela que el 96 % de los encuestados ha sido víctima o conoce a alguien afectado por robo de identidad o estafas en línea; y el 92 % apoya soluciones tecnológicas que ayuden a diferenciar humanos de bots, sin comprometer la privacidad. Las plataformas digitales libran una batalla constante contra la automatización maliciosa. Los bots, alimentados por IA, son capaces de crear masivamente cuentas falsas, evadir filtros tradicionales e incluso superar pruebas como los antiguos CAPTCHA. Esto complica su detección y pone en riesgo la integridad del entorno digital. También puedes leer: 25 años conectando al ecuador e impulsando el futuro digital “En Ecuador, como en muchos países, las redes sociales han sido un puente para unir a las personas, incluso en los momentos más difíciles. Hoy, ese puente necesita reforzarse con herramientas que protejan lo humano sin vulnerar la privacidad”, señala Carlos Ángel, General Manager de Tools for Humanity para la Región Andina. En este nuevo escenario, se vuelve clave el desarrollo de tecnologías capaces de verificar si detrás de una cuenta hay una persona real, sin recolectar datos sensibles ni afectar la experiencia del usuario. La meta es clara: restaurar la confianza, fomentar interacciones genuinas y proteger la esencia humana en el mundo digital.