La tecnología se basa en los marcos metalorgánicos (MOF), materiales cristalinos altamente porosos que capturan moléculas de agua presentes en el aire. Durante la noche, los materiales absorben el vapor de agua atmosférico; con el calor del día, esa humedad es liberada y condensada en agua líquida, que posteriormente se filtra para consumo humano. También te puede interesar: Japón desarrolla un plástico biodegradable que podría revolucionar la lucha contra la contaminación La empresa Atoco, fundada por Yaghi, comercializa los llamados Generadores de Agua Atmosférica (AWG). Cada unidad, con dimensiones similares a un contenedor de 20 pies, produce hasta 1.000 litros diarios utilizando únicamente energía térmica de muy baja intensidad. Los primeros prototipos fueron probados en el Valle de la Muerte, en California, una de las zonas más áridas del planeta. La motivación de Yaghi tiene un origen personal. Nacido en Palestina y criado como refugiado en Jordania, pasó parte de su infancia recolectando agua para su familia. Décadas después, como investigador en Estados Unidos, observó también cómo huracanes y fenómenos extremos interrumpen el suministro incluso en países con infraestructura desarrollada, lo que lo llevó a desarrollar una solución que no depende de tuberías, redes eléctricas ni fuentes superficiales. La innovación plantea una nueva alternativa frente a la creciente crisis mundial del agua. Según datos de la ONU, más de 2.200 millones de personas carecen de acceso seguro a agua potable, un contexto en el que tecnologías capaces de obtener este recurso directamente del aire podrían transformar el abastecimiento en comunidades remotas y zonas afectadas por eventos climáticos extremos. Fuente: ATOCO/ University of California, Berkeley